
MOTIVO
jueves, 11 de junio de 2026
MUNDIAL DE FÚTBOL / MÉXICO - 1986 / 2026

domingo, 7 de junio de 2026
RESISTENCIA

lunes, 1 de junio de 2026
LA GENTE Y EL CARIÑO A TRAVÉS DEL TIEMPO

lunes, 25 de mayo de 2026
NUESTRO PAÍS EN EL CORAZÓN

El 25 de Mayo no es solamente una fecha histórica. Es el grito de un pueblo que quiso ser dueño de su destino, de su identidad y de su dignidad. Ser argentino y sentirse intensamente argentino es un sentimiento que se lleva en el alma, en la memoria y en el compromiso con nuestra tierra, pero de verdad, no solamente para salir a festejar cuando salimos campeones del mundo en fútbol. Hoy, más que nunca, hace falta defender la patria de aquellos que la entregan por intereses personales, de los cipayos que desprecian lo nuestro y de los vende patria que creen que amar a la Argentina es cosa del pasado. La patria no se negocia. La patria se honra, se respeta y se defiende. Yo siento a nuestra bandera, sinceramente, como un símbolo de pertenencia. Sigo creyendo en nuestra cultura, en el pueblo trabajador y en el orgullo inmenso de decir donde voy: “SOY ARGENTINO”. ¡Feliz 25 de Mayo para todos los que sienten nuestro país, realmente, en el corazón!
viernes, 22 de mayo de 2026
MÚSICA, VALORES Y REALIDADES

miércoles, 6 de mayo de 2026
VALE LA PENA

domingo, 3 de mayo de 2026
DETRÁS DE LAS DECISIONES HAY PERSONAS

sábado, 2 de mayo de 2026
DÍA DEL TRABAJADOR

viernes, 24 de abril de 2026
SEGUIR CAMINANDO

domingo, 12 de abril de 2026
EL MAR
El mar me transmite equilibrio espiritual, paz interior y serenidad emocional. Es un refugio mágico que proviene desde la inmensidad de las olas y el sonido del viento. Me transporta a la simpleza, a la armonía, a la calma. Cualquier ciudad que tenga mar es mi lugar. Me hace reflexionar, reafirmar mis convicciones, creer en la bondad, valorar la humanidad, consolidar la solidaridad y ratificar la idea de que el mundo se merece un trato mejor. En el ir y venir del oleaje, comprendo que todo pasa, menos lo que uno siembra con el alma. Frente al mar, todo encuentra su lugar… incluso uno mismo; tal vez por eso, vuelvo siempre a él para no olvidar quién soy, ni en qué creo, y entonces confirmo que la verdadera profundidad no está en su infinito, sino en lo que ese mar gigantesco despierta dentro de uno. Y ahí, en silencio, me reencuentro con lo primordial: ser honesto, hacer el bien y no olvidar mi esencia, que es lo que me hace vivir con verdad, sosteniendo los valores que mis viejos me inculcaron, creyendo en las personas buenas, porque al final, lo único que realmente trasciende es lo que hacemos por los demás. Desde hace un largo tiempo, entiendo que la vida vale por lo que uno siente… pero mucho más por lo que uno es capaz de dar. Ojalá lo pudieran entender los que tienen el poder y se dedican a destruir y odiar, en vez de construir y querer.
