MOTIVO

Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

domingo, 29 de enero de 2017

martes, 18 de octubre de 2016

30 AMORES

Este momento es muy significativo para mí, porque estoy cumpliendo 30 años de profesión, de cantante, de recorrer caminos, de transitar senderos, de compartir canciones en muchas partes del mundo, de frecuentar distintos escenarios, de conocer lugares disímiles y gente de culturas dispares, de recibir cariño y calidez en diversos países, de atravesar éxitos y decepciones, de transitar tristezas y alegrías, desencantos y premios, frustraciones y logros.
Llegar a cumplir 30 años dentro del mundo de la música, más allá de las altas y bajas que el ámbito artístico al que pertenezco siempre presenta, es en primer término, un orgullo, en segundo orden, una conquista y en tercer lugar, una consecuencia, que descubre mucho tiempo de trabajo, esfuerzo, tesón, constancia, perseverancia, empeño, paciencia, tenacidad, firmeza y algo de suerte. La suerte siempre nos debe acompañar, porque sin ella, por más que todos los sinónimos que mencioné se alineen y confluyan entre sí, no hay conformación positiva posible.
Muchas veces, en distintas entrevistas, me han preguntado sobre el éxito y el fracaso y siempre respondo que tanto el revés como la gloria son valiosos porque nos demuestran que ni una cosa ni la otra son la victoria ni la caída absoluta. Los artistas tenemos la particularidad sobre otras actividades, de tener a la exposición pública como una compañía cotidiana, ya sea para los triunfos como para los desengaños y el hecho de subsistir y evidenciar las dos cosas de manera notoria, hacen que uno aprenda de forma realista y rigurosa que no todo lo que se vende es tan categórico y tampoco es tan terminante lo que no se obtiene. No es fácil entenderlo, tampoco es simple asumirlo, quizás haya que permanecer 30 años en la carrera para darse cuenta y aceptarlo naturalmente.
A lo largo del tiempo he vivido infinidad de momentos, me he cruzado con una vasta cantidad de personas, he tenido amores y desamores; como ya dije, he sufrido frustraciones y he alcanzado algunos logros y buenos resultados, tuve mucha exposición pública y trascendencia masiva como también etapas de ausencias, postergaciones y vacíos mediáticos, he vendido cientos de miles de discos en distintos países, obteniendo premios de Oro y Platino, y también nulos resultados comerciales en la industria discográfica, he grabado hermosas canciones y otras no tanto, he tenido la suerte de haber compartido escenarios y sets televisivos con compañeros que admiro, respeto y quiero, me he cruzado con otros que simplemente considero cortésmente, he cantado en estadios llenos, plazas de toros completas, plazas públicas multitudinarias, importantes teatros y también en bares pequeños, pubs reducidos y lugares minúsculos, he trabajado como actor, productor, conductor, animador de radio y televisión, me di el gusto de compartir personajes humorísticos que hacía en la intimidad y desarrollarlos popularmente en la radiofonía, he sido artista sobre el escenario y por lapsos, un trabajador más debajo de él, he recorrido en giras cientos de miles de kilómetros en rutas de mi país y Latinoamérica, he viajado mucho en aviones, también me he quedado “guardado” largos períodos y tantas cosas más…
 
 
Cada uno de los hechos, sucesos y pormenores de mi vida profesional se han ido potenciando a través de personas que me han rodeado, gente que ha colaborado conmigo, que han ayudado a difundir mi música, periodistas que han comunicado mi actividad, que me han apoyado con afecto y calidez; También ha habido algunos personajes que no lo hicieron y me han ayudado de igual manera a darme cuenta que lo más importante que un artista debe tener, es dignidad, orgullo, decencia, nobleza y honorabilidad artística y personal, sin dejar nunca de lado la esencia de uno mismo.
Soy un hombre agradecido a la vida por todo lo que me ha regalado; por los padres que he tenido y la buena formación que me brindaron, por los amigos que he cosechado, el amor que siento por ellos y el cariño que recibo de su parte, por la familia que construí con María Laura, mi mujer, Luca y Florencia, mis dos hijos, por mi familia toda, por la salud que me acompaña, por los músicos que me han escoltado, por la gente que ha recibido mis canciones con tanta calidez desde mi primer disco, por las personas que continuaron eligiendo mis temas como propios a través del tiempo y por todo lo que la música en general me ha entregado en estos 30 años.
 
30 años superan en 6 la mitad de mi vida, esto significa que hace la mitad de mi vida, más 6 años estoy dedicado a cantar y a trabajar en el medio artístico, algo bastante plausible en alguien como yo, que en su adolescencia quería ser jugador de fútbol. Como el humor es una característica de mi personalidad que nunca me abandona, puedo reírme de mí mismo y mencionar que quizás algunos detractores podrán decir: -“Como cantante es un buen jugador de fútbol”-, pero lo cierto es que gracias a la tenacidad, empeño, dedicación, trabajo y firmeza, desde hace 30 años, el público que me acompaña, lo hace con afecto, calor y sentimiento, algo que valoro con enorme gratitud y corresponderé siempre, en la medida de mis posibilidades.
Tendría que mencionar con nombre y apellido a muchas personas que han sido y son importantes en mi vida y trayectoria artística, pero sería largo y tedioso para este espacio. Gracias a todos y cada uno de los que formaron parte de mi crecimiento profesional, a los que me impulsaron, comprendieron, fortalecieron, asistieron, patrocinaron, produjeron, apuntalaron, colaboraron, apoyaron, difundieron y aplaudieron; fundamentalmente a los que con su aplauso, contención y cariño lograron que esté consumando 30 años con la música y el canto.
 
Y a los que después de tanto tiempo continúan manteniendo mis canciones en el buen recuerdo de sus vidas, les retribuyo con un inmenso reconocimiento virtual todos estos años compartidos y los que están por venir.
Desde la sinceridad de mi corazón, muchas gracias a todos los que permanecen junto a mí, acompañando el sendero de 30 años de trabajo 

sábado, 20 de agosto de 2016

PERIODISMO DEPENDIENTE

Transcribo una carta escrita por Daniel Omar Larragnetta, publicada en "Nuestras Voces", que refleja en forma directa y puntual, el accionar de varios periodistas argentinos escudados en un supuesto rol profesional independiente con discursos circundados, presuntamente, por la objetividad imparcial de sus "neutrales" procederes.
Nadie es tan ecuánime, equilibrado y equitativo desde el momento que trabaja para una empresa, que a su vez tiene intereses, predilecciones y ganancias basadas en el relato editorial de sus empleados. Ningún periodista es absolutamente autónomo e independiente, porque justamente, como todos los seres humanos que no somos periodistas, ellos también tienen ideas, pensamientos y simpatías personales. 
Ningún ciudadano es completamente objetivo, tampoco los periodistas; siempre prevalece el punto de vista propio o en su defecto, empresarial, porque más allá de todo, las ideas y los pensamientos se conforman desde el sentimiento y parecer de cada quien, y de esa manera se transmite la opinión y el relato.

YO LOS DENUNCIO PERIODISTAS

Escribo esta carta motivado por la bronca e indignación que me generan las posiciones interesadas, carentes de la objetividad que pregonan la mayoría de periodistas, salvando honrosas excepciones. El nivel de parcialidad de sus posiciones a favor de las políticas de ajuste y de concentración de la riqueza,  ya sea por acción u omisión. Es decir por pregonar expectativas positivas en base a falsedades o por no condenar,  o al menos señalar la dirección errada de un gobierno que en sus medidas perjudica severamente el poder adquisitivo de los trabajadores y las clases populares, así como la supervivencia de las PYMES principal sector empleador de mano de obra de la economía .
Ustedes Periodistas parecen enfocados en la construcción de una idea de corrupción generalizada del gobierno anterior y en la demonización de un espacio político que en doce años sólo cuenta con algunos casos de dudosa legalidad pero que sin duda en las generales tiene una coherencia y una línea de honestidad pocas veces vista en la política.
Todas las medidas tomadas fueron siempre en el sentido de construcción de una sociedad más justa y equitativa a través de generar las condiciones para que el trabajo sea la herramienta de inclusión y la educación lo sea de la movilidad social ascendente.
Sin embargo sin duda hubo errores,  pero la dirección era la acertada para cualquier país que quiere ser grande y convertirse en una gran Nación.
Ustedes Periodistas decidieron ponerse al servicio de los más poderosos y en contra de los intereses del Pueblo habida cuenta de qué lado de la cancha se paran. No los escucho condenando las medidas de ajuste, los despidos, la entrega de ganancias fenomenales a los jugadores más fuertes de la economía a costa del deterioro y la precarización del nivel de vida de la clase trabajadora , no los escuché en contra del pago usurario a los fondos buitres. Tampoco los escucho condenar el nivel de endeudamiento feroz que el Estado está llevando adelante con las consecuencias obvias para las futuras generaciones.
Sólo los escucho día a día trabajar en la estigmatización de un espacio político que en décadas fue el único que hizo pensando en el pueblo trabajador, a tal punto que sus grandes conflictos políticos fueron por intentar tocar los intereses de los poderes concentrados y corporativos.
Los escucho justificar el ajuste como algo inevitable, pero nada dicen de que Néstor Kirchner jamás tomó una medida en contra de los trabajadores o los más humildes en tiempos de crisis real, que casualmente fue generada por muchos de los que hoy están en el gobierno o por el núcleo ideológico que sustenta y guía el accionar de Macri y sus CEOs.
Nada los escucho decir acerca de la desarticulación de programas y áreas claves del Estado necesarias para asegurar la protección y desarrollo de los sectores más vulnerables de la sociedad.
Yo los denunció como partícipes necesarios de un sistema de propaganda destinado a manipular e influir en el humor social y la opinión pública para que este proyecto neoliberal de concentración de la riqueza en los sectores más fuerte y poderosos de la economía pueda llevarse a cabo.
Yo los denuncio como cómplices del saqueo a los bolsillos de los trabajadores, como cómplices de la destrucción de la industria Nacional, como cómplices del endeudamiento patológico con el fin de garantizar la fuga de capitales hacia los paraísos fiscales. No lo hacen desde la ingenuidad, lo hacen con plena conciencia del daño que su complicidad ayuda a infringir en el pueblo. Sólo recuerden que sus nombres pasarán a la historia como partícipes necesarios del saqueo que desde el 10 de Diciembre empezó a llevar adelante el gobierno de Macri y la alianza Cambiemos.
No hablamos aquí de un caso aislado de corrupción, hablamos de un plan sistemático de transferencia de ingresos desde el bolsillo de los trabajadores a los que más tienen. Generando para ese objetivo desocupación, pobreza y marginación en un gran porcentaje de la población.
Yo los denunció Periodistas , como ciudadano conciente del rol político que ustedes ocupan en el escenario Nacional. Y doy nombres para que nadie se haga el distraído. Lanata, Jorge; Majul, Luis; Leuco, Alfredo; Alfano, Edgardo; van der Kooy, Eduardo; Blank, Julio; Castro, Nelson; Viale, Jonatan; Del Moro, Santiago; Morales Solá, Joaquín; Fantino, Alejandro y demás periodistas que repiten al unísono el relato mentiroso y cínico de ‘Cambiemos’ que además ayudan a construir.
Ustedes son parte de una maquinaria al servicio de la manipulación para lograr el saqueo que de otro modo sería imposible realizar. Ustedes nos subestiman, nos ningunean, creyendo que pueden mantener el engaño en nuestros hogares, en nuestros barrios pero los que estamos con los que sufren y sufrimos a la par, somos nosotros, los que abrimos los ojos para ver tanta mentira organizada para la explotación, los que les mostraremos a nuestras familias, a nuestros vecinos quienes defienden nuestros intereses y quienes son cómplices del saqueo y responsables de nuestra pobreza y necesidades.
Lo haremos por que nos mueve el amor, porque ellos somos nosotros y Ustedes Periodistas son los que se enriquecen junto a los que nos desgarran. Créanme el Pueblo organizado los juzgará.
Daniel Omar Larragneta

sábado, 25 de junio de 2016

ANALIZAR, PENSAR Y DESPUÉS ACTUAR

Tomar posición, dialogar, participar, reaccionar, manifestar e involucrarse con el contexto y con lo que acontece en el país, es muy válido y constructivo para cualquier ciudadano; No es diferente el compromiso de una persona que no es artista a la que sí lo es. Expresarse abiertamente, es una decisión personal que en esta era cibernética, donde cualquiera dice y opina cualquier cosa de cualquiera, es, por lo menos, aventurado y fortuito. Cuando uno define lo que quiere como ciudadano, también lo hace como artista, y viceversa, y me resulta positivo, más allá del juicio de quienes disienten con mis pensamientos, porque creo que la libre expresión es la herramienta más noble que tenemos para relacionarnos. A esta altura de mi vida, priorizo mis afectos y mis sentimientos, lo demás es incidental. Los que mezclan las cosas dejando de simpatizar con un artista por las diferencias de conceptos, priorizan el fanatismo ante la razón, se dejan cooptar por el fundamentalismo ideológico, quedan al margen de mí. 
No hay que "gastar pólvora en chimangos", dice una frase popular. “Basta de ‘malasangre’, no vale la pena”, me repito interiormente muchas veces. Aquí, me dirijo a quien lea esto con sentido autocrítico y emplee su sensibilidad en pos del bien común, sin egoísmos ni necedades, con solidaridad y fraternidad. A los otros, ni cabida. Cuidá tu salud, que por más que te 'embronques', ellos seguirán llenando sus bolsillos de dólares a costa nuestra. La plata no lo es todo, ayuda, asiste, impulsa, refuerza, pero no lo es todo. Igualmente, por más que la roben, la evadan, la escondan o la ‘repatrien’, cuando les toque la hora que a todos nos llegará, en los cajones mortuorios no les entrarán tantos millones. Anhelo un mundo sin más miserias humanas; brego, cotidianamente, desde mi humilde lugar de ciudadano y artista por la conquista del bien sobre el mal y sueño por llegar a ver una humanidad sin hipocresía; quizás soy un iluso, un absurdo idealista o un tonto esperanzado, pero aunque por momentos me parezca muy difícil el logro, vuelvo sobre mí y persevero en la confianza, la fe y la esperanza. Por nosotros y por nuestros hijos.   
Ya sé que es muy difícil cerrar “la grieta”, pero si los que están de un lado y del otro de esta famosa fisura, que el mundo mediático estimula desde hace años, se dieran cuenta que, justamente, son los protagonistas centrales de la zanja que se amplía cada vez más, esa renombrada fractura social, se terminaría en un instante. Los que incentivan sistemáticamente la confrontación colectiva, son los que obtienen más rédito económico y aprovechan la funcionalidad crédula de algunos, que “compran” la fracción estigmatizada y otros que, fanáticamente, defienden posturas y modos casi inamovibles. Los deshonestos, delincuentes y miserables que roban nuestra plata al Estado desde hace décadas y décadas, son los que generan, cada vez más, esa “riña” de la comunidad argentina, generando odios y resentimientos, que no llevan absolutamente a nada, más que a seguir gestando divisiones y asperezas ideológicas. No hablo de ceder a las convicciones, me refiero a no ser funcionales a los ladrones de turno. Ayer, fueron unos, hoy, son otros, y mañana llegarán otros más, con la misma metodología y propósito: llevarse el dinero de todos nosotros, bajo consignas de honestidad, justicia y equidad, que nunca cumplen ni cumplirán, porque su esencia es el mercantilismo y sus propósitos, egoístas y ruines. Lamentablemente, son hipócritas, impostores y engañosos, que bajo manejos estudiados y preparados, manipulan a las masas bajo máscaras ocultas que poseen un único fin: EL DINERO. Insisto, no hablo de dejar de lado las creencias, las opiniones y los principios en los cuales podemos confiar; declamo un poco de análisis y atención al desmembramiento y fragmentación que se ha generado, en pos de capitalizarlos únicamente en beneficio de sus propios intereses. “El pueblo unido, jamás será vencido”, reza el cántico y es una gran verdad. No nos dejemos cooptar por los cínicos y maquiavélicos codiciosos de siempre, que tras el enfrentamiento de la gente, obtienen beneficios solo para ellos y sus bolsillos. No seamos serviles a los dueños de la doble moral; abramos los ojos y démonos cuenta que el poder está en nosotros, que somos los que votamos y elegimos a la clase política para que nos represente. Muchos de los que hoy detentan el poder, son los mismos que llevaron al país a la peor crisis de la historia y hubo gente que murió y se suicidó por sus prácticas indecentes. No nos olvidemos, no perdamos el foco del eje en cuestión. El enfrentamiento de la sociedad nunca es positivo, solo es favorable a los perversos inescrupulosos. A tenerlo en cuenta y no caer en la trampa.

jueves, 16 de junio de 2016

BUSCANDO UN SÍMBOLO DE PAZ

Fuera de toda bandera política y partidaria. Más allá de mi condición ideológica. Por sobre toda alternativa circunstancial que implique personas y personajes puntuales del ámbito gubernamental. Pregunto desde mi más auténtica franqueza. Por más odio, rencor o antipatía que se sienta por algo o alguien que haya intervenido en un gobierno, antes o ahora. ¿Cómo se pueden respaldar o siquiera justificar actos que van en contra de uno mismo? No alcanzo a discernirlo… Yo me indigno con el hurto de cualquier funcionario corrupto, no solo con los rufianes de un sector ideológico; me causa la misma repugnancia el robo canalla de unos y otros, no solamente las malversaciones de los que no me simpatizan. En fin… así estamos. Los chorros tienen que ir presos… los del anterior y los del actual Gobierno, también. Todos… los que cuentan o entierran millones, como los que esconden o se la llevan al exterior.
La verdad que después de todo lo visto, leído y oído en referencia al caso de este tipo López, algunos fundamentalistas dan un poquito de escozor. Mi indignación es la misma que cualquier persona de bien, al ver la obscenidad del dinero descubierto, sin saber de dónde y cómo lo obtuvo, pero eso no me inspira instintos asesinos que felizmente no detento. Escuché y leí a varias personas, supuestamente, en su sano juicio, en portales mediáticos y redes sociales, desearles la muerte a todos los del Frente para la Victoria, mandarlos a quemar, desear tener 'a mano' un asesino como el de Florida para eliminar a todos los diputados K, "matarlos (literalmente) de una vez por todas" a todos los que estuvieron en el Gobierno anterior y otras atrocidades por el estilo 'ejecutor'. Reitero, me causa la misma repulsión que a cualquier bien nacido esta situación puntual y desbocada de corrupción, la misma que me provoca enterarme de la plata millonaria en dólares que funcionarios de este nuevo Gobierno almacenaron con la devaluación y el precio del dólar estipulado por ellos mismos, en el tema ‘dólar futuro’, o el desparpajo de los involucrados en el video de la financiera donde contaban centenares de billetes de procedencia desconocida, en el tema Lázaro Báez, o el descaro del Presidente Macri con respecto a sus millones en cuentas ‘off shore’ y la supuesta “repatriación” (obligada por las circunstancias expuestas en sus cuantiosas empresas evasoras incluidas en los ‘Panamá Papers’) de solo 18 millones de sus desconocidos e indefinidos depósitos millonarios en el exterior, o la desvergonzada actitud del Ministro de Energía, Aranguren, que siendo accionista de 16 millones en la empresa Shell, les cede 7 de las 8 licitaciones concretadas a través del Estado argentino por el gasoil, siendo incompatible con la Ética Pública, o tantos paradigmas más que rozan lo inmoral, lo impúdico y lo deshonesto en el anterior y en el actual Gobierno. Pero a pesar de la repulsión y rechazo que siento por la corrupción de estos indecentes empleados públicos, no se me cruza por la cabeza, ni remotamente, matar a nadie, ni mandarlos a asesinar. Vivimos una era compleja y creo que determinados medios y ciertos seres perversos, son los que estimulan estas reacciones que pertenecen más a bestias irracionales que a pensantes seres humanos. Nos deseo, sin dejar de molestarse, un poco de reflexión, calma, consideración, tranquilidad y sosiego. Por el bien de todos.
Sin subestimar ni menospreciar la inteligencia de nadie, me sorprende en primer término, me desconcierta, en segundo orden, y me maravilla, en tercer lugar, la capacidad de ciertas personas, evidentemente preparadas para tal fin, que manipulan la información y crean opinión a su antojo y deseo. Por supuesto que cada uno es libre de pensar lo que le da la gana y actuar en consecuencia, pero me refiero a la sorpresa que me causa descubrir a una importante cantidad de personas que, tras largos años de campaña sistemática, cooptadas por una fuerte maquinaria comunicacional, van detrás de ideas y conceptos conformados por otros que, sin duda alguna, tienen intereses implícitos en crear un determinado criterio político y social. Hago alusión al desconcierto que también me provoca esta circunstancia, porque entre la gran masa de gente involucrada, contemplo allegados y conocidos, a los cuales considero sensatamente objetivos, dueños de cierto sentido común, que también están atraídos por vislumbrar un solo cordón de la vereda imaginaria en la que encuadro este pensamiento. Y también me maravillo con la habilidad, la perversión, en cierta forma, si es que lo perverso puede fascinar, la perspicacia y por qué no, también, la inteligencia de los “cerebros” publicitarios, periodísticos y de marketing para imponer candidatos sin capacidad, sin carisma, ni consistencia de liderazgo, crear climas sociales específicos, funcionales a sus ocultos “negocios”, y consolidar una atmósfera caldeada y sofocante entre los ciudadanos argentinos para vaya a saber uno, lograr qué propósitos.
Es indudable que la corrupción está instalada en los distintos sistemas, y la política, no solo no queda al margen, sino que va a la cabeza de esa repulsiva putrefacción social. Insisto una vez más, como en muchos de mis comentarios, rechazo, desprecio y aborrezco la corrupción y los corruptos que la llevan a cabo, repruebo ese mecanismo miserable de intercambios deshonestos, que tras su canallesco accionar, terminan afectando a millones de personas y provocando desigualdades e injusticias comunitarias que rozan lo más despreciable del ser humano. Deseo, fervientemente, que todos aquellos funcionarios indecentes y corrompidos, vendidos o comprados ilegalmente, vayan presos, todos, pero todos, los de antes y los de ahora… más allá de ser consciente que es casi utópica esta pretensión, por los infinitos artilugios de las leyes y la justicia en general. Pero, volviendo al eje que motivó esta introspección que hago pública, no alcanzo a discernir la obcecación de algunos en solo pretender fallos y sentencias ejemplares para los que no les simpatizan o desdeñan ideológicamente y no reclamar lo mismo para aquellos que coinciden con su concepto político, pero que son tan corruptos, indecorosos e infames como los que condenan. La única explicación o razonamiento deductivo que converge este accionar de muchos, es la fragilidad de creencia que tienen o el débil convencimiento personal de sus supuestas certezas, que permiten la persuasión y el acarreo sometido de otras mentes y almas aprovechadoras con fines propios encubiertos.

viernes, 10 de junio de 2016

6 MESES... MUCHOS CAMBIOS, POCA ALEGRÍA

Decir lo que se piensa y manifestarlo públicamente, siempre acarrea opiniones a favor y en contra; Pero más allá de ‘grietas’, fisuras y resquicios políticos, hay cosas que indignan e irritan como ciudadano común, como habitante de nuestra querida Argentina. Durante estos 6 meses del nuevo gobierno, varias ideas, frases y declaraciones de ministros y mandatarios producen molestia, incomodidad, enfado e indignación. Escuchar al ministro de energía, Juan José Aranguren, decir en referencia al aumento de luz: “El que tiene un corte no está consumiendo energía y no paga por el servicio“, o afirmar con respecto a la suba de combustibles: “Si el consumidor considera que este nivel de precios es alto en comparación a otros gastos de su economía, que deje de consumir”.
Al ministro del interior Rogelio Frigerio, declarar: “Tener las tarifas congeladas era una política extremadamente irresponsable y además poco amigable con el medio ambiente” y “La gente andaba de remera en las casas o abría las ventanas porque tenía calor de tanta calefacción que tenían".
En consonancia, el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, dijo que “El costo de la energía era tan ridículamente bajo que la gente perdió sensibilidad al respecto. A mí me enoja cuando en el verano ponen el aire acondicionado y hace tanto frío que abren las ventanas”. 
Escuchamos al ministro de economía Alfonso Prat Gay, expresarse con humillación hacia un sector de la población: “No vamos a dejar la grasa militante, vamos a contratar gente idónea” y “Cada diez años nos dejamos cooptar por un caudillo que viene del norte o del sur. Lo único que falta es que en 2020 venga alguien de Santiago del Estero y nos encontremos que otra vez vuelven a tomar esta situación la Presidencia de la Nación”. 
El Jefe de Gabinete Marcos Peña, dice muy suelto de cuerpo que lo que Macri prometió en campaña, habiendo sido una de sus frases más reiteradas y remarcadas, es imposible de alcanzar: “Pobreza Cero tiene que ver con una meta como sociedad, es una meta desde ya inalcanzable como definición a largo plazo”. 
La vicepresidenta Gabriela Michetti nos pone en aviso, desterrando lo prometido una y otra vez en referencia a la activación económica del segundo semestre del año, que “Cuando uno sale del populismo, duele” y “Para que el crecimiento de la economía se dé, tenemos que esperar hasta el año que viene”. O refiriéndose a la reactivación del país: “Sepan aguantar hasta que dentro de dos, tres o cinco años podamos salir adelante”. Y también, hablando sobre el flagelo de la droga: “La droga mata a los pobres como a la gente normal”. 
En eufonía con las polémicas declaraciones del economista Pro y ex Presidente del Banco Central, Javier González Fraga, afirmando que “Venimos de 12 años donde las cosas se hicieron mal. Se alentó el sobreconsumo, se atrasaron las tarifas y el tipo de cambio… Donde le hiciste creer a un empleado medio que su sueldo servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos o irse al exterior y eso no era normal”, Michetti dijo que “el bienestar económico que vivían los argentinos con el anterior Gobierno era una fantasía”.
Podría mencionar otras palabras agraviantes y/o sutiles provocaciones por parte de los integrantes del nuevo Gobierno, pero sería muy extenso, tedioso y exasperante. Sin dejar de mencionar el descaro de la modificación abrupta de la Declaración Jurada del Presidente en el lapso de un año, la ignominia sobre sus cuentas ‘off shore’ en Panamá y Bahamas, las mentiras expuestas en sus declaraciones públicas, la obligada y supuesta ‘repatriación’ de cierta parte de su fortuna oculta que no paga impuestos, sus cuantiosos Decretos de Necesidad y Urgencia, que no eran ni tan necesarios, ni tan urgentes, los favores económicos hacia un sector reducido de la ciudadanía más pudiente, la orden de reprimir manifestaciones por reclamos sociales y derechos adquiridos, la vergüenza de saber que varios funcionarios públicos, de su núcleo más cercano, se favorecieron en varios millones con el ‘dólar futuro’, derogar leyes que resguardaban a la Democracia de supuestas arremetidas inconstitucionales y volver a darle autonomía a las Fuerzas Armadas, con todo lo que eso significa, después de los trágicos antecedentes vividos en nuestra historia durante el golpe del Proceso Militar. 
   
La Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, impulsando un decreto que sanciona con prisión de hasta dos años a los periodistas y “terceros” que revelen datos del patrimonio de funcionarios provinciales, policiales y agentes de servicio penitenciario, contraponiéndose al repaso e hipotética “marcha atrás”, por parte de Macri, con respecto al artículo 85 del proyecto de ley para el blanqueo de capitales, que establecía penas de prisión y multas a quienes dieran a conocer datos de esas operaciones, incluyendo a la prensa. 
En fin… quedan muchas otras acciones y decisiones que involucran despidos masivos, estimados ya en 200.000 personas, la suba frenética de las tarifas de luz, agua y gas, el aumento descontrolado de los alimentos, el incremento brutal de alquileres, expensas, obras sociales, colegios, transporte y la fuerte disminución de la actividad comercial en general, que provoca un clima de abatimiento y postración muy triste y angustiante.
Más allá de todo y de todos los que están a favor y en contra de esta política implementada por Macri y su equipo (según él, el mejor de los últimos 50 años), y sin hacer hincapié en posturas antagónicas, ni fanatismos rígidos e inamovibles, que no colaboran en nada a la unión tan deseada de los argentinos, que en otro orden de cosas, tampoco tuvo muchas demostraciones públicas, ni intenciones manifiestas por parte de ‘Cambiemos’ de intentar bajar decibeles entre el 51% y el 49%, sino todo lo contrario, que además fue otra de las promesas incumplidas ofrecidas en campaña, creo que la conclusión de este medio año de ‘Gobierno Macrista’ es la comprobación fehaciente de que la famosa “campaña del miedo”, que tanto bastardearon, no era de miedo sino de absoluta realidad. Y que el “sinceramiento económico” del cual hablan y hablan, no es tal, sino un plan detalladamente pensado para implementar sus ideas empresariales, comerciales, al sistema del país que están llevando a cabo.
Por el bien de todos los que queremos a nuestra Patria, de los que somos trabajadores honestos y bien intencionados, de los que obramos de buena fe, de los que nunca hemos jodido a nadie y de los que deseamos el bienestar general y no el de unos pocos, este rumbo se modifique y encamine, porque es lo que realmente todos anhelamos, aunque viendo los hechos y analizando las circunstancias que circunvalan al país, el futuro que nos espera no es muy alentador que digamos.

jueves, 10 de marzo de 2016

ARGENTINA, ENDEUDAMIENTO Y FONDOS BUITRE

La naturaleza de la vida y la constitución espiritual del hombre llevan en sí una tentación de necedad, aturdimiento y avidez que últimamente, cada vez más, vislumbro en muchos comentarios políticos. Algunos votantes que indefectiblemente están inmersos en “la grieta”, fundamentalista, torpe y ciega grieta, defienden lo indefendible y apoyan acciones y decisiones muy poco democráticas y completamente absolutistas, inclusive, justificando hechos que atentan contra sí mismos. Inexplicable, incomprensible, indescifrable.
No encuentro argumento ni esclarecimiento prudente a que alguien avale o acredite actitudes totalitarias que hasta implícitamente van en contra de sus propios intereses económicos y/o sociales. No hallo un razonamiento lógico a la actitud de ciudadanos argentinos comunes que se sienten eufóricos, alegres o satisfechos por la desgracia de otros coterráneos a los cuales despiden de sus trabajos y balean impunemente por reclamar sus derechos o manifestarse públicamente con reclamos y demandas comunitarias.
Dadas las reiteradas idas y venidas políticas e ideológicas a lo largo de la historia, la idiosincrasia argentina es compleja, evidentemente; vamos de un extremo a otro sin medir las consecuencias y ese vaivén emocional inestable, produce un resultado dañino, nocivo para la sociedad en su conjunto. Estamos inmersos en un mundo hipócrita y materialista e inevitablemente, el país no queda al margen de esa estructura globalizada, que de manera lamentable, nos arrastra cíclicamente, en reiteradas ocasiones, a cometer errores categóricos y determinantes, que van en contra de nuestra Nación y en consecuencia, de nosotros mismos.
En los jóvenes 200 años de historia que tiene Argentina, existen muchos antecedentes de entrega y traición a la Patria, enmascarados de renovación y modernidad, los cuales en algunos casos han sido y son avalados por el voto popular. En muchos otros, tristemente, fueron impuestos por medio de la fuerza dictatorial, el despotismo y la represión. La actualidad política argentina se encuentra en la encrucijada de volver a cometer los mismos errores económicos que en distintas épocas hemos transitado penosamente y que hace tan solo 15 años, nos han llevado a la peor crisis de nuestra historia, con gente estafada y personas suicidadas por perderlo todo.
El Gobierno actual de Macri impulsa, entre otras controversiales decisiones, un nuevo endeudamiento externo con la excusa de definir la situación con el 7% de los Fondos Buitre de una vez por todas y bajo esa justificación, volvería a sepultar a Argentina en una nueva deuda millonaria que además, pone en riesgo lo ya acordado con el 93% restante. No voy a emplear terminología técnica ni mucho menos porque primero, no soy economista, ni especialista en materia de finanzas públicas, y segundo, sería muy árido y tedioso entrar a pormenorizar números y datos; pero sí rápidamente y de manera sencilla puedo resumir el tema puntual: En 2001, 81.000 millones de dólares cayeron en default, el 93%, ingresó a los canjes de los años 2005 y 2010 por 75.000 millones, de los cuales se pagaron, de común acuerdo, 40.000 millones en nuevos bonos. 6.000 millones no aceptaron ninguna de las ofertas. Ahora bien, el actual Gobierno ofrece 13.000 millones por bonos que en 2001 valían 2.500 millones, los que se pagarán “cash”, en efectivo, 8.100 millones por el 4,5% de los bonos en manos de los Fondos Buitre, que no ingresaron a los canjes.
El riesgo mayor, que no manifiestan ni tampoco contemplan Macri y sus economistas, es la posibilidad de que el 93% que ya acordó, quiera acoplarse al mismo tratamiento y Argentina deba pagar nuevamente a todos, alcanzando una deuda cínica y estrambótica que alcanzaría los 500.000 millones de dólares aproximadamente, hecho que provocaría el desmoronamiento definitivo del país por generaciones enteras venideras.
Todos somos conscientes que, lastimosamente, la clase política en los distintos gobiernos se ha abusado del poder y en muchos casos, algunos integrantes de los diferentes equipos, han aprovechado sus puestos de mando para incrementar sus cuentas bancarias desproporcionadamente y todos, los que estamos de un lado y otro, sabemos que la corrupción domina, en forma deplorable, voluntades e intenciones. Espero que éste no sea un ejemplo más y que el día de mañana, los ciudadanos no tengamos que sufrir las consecuencias de otro grupo de inescrupulosos, usufructuando el dinero de todos en beneficio de unos pocos.
Citando al lúcido José Ingenieros, puedo condensar la realidad argentina en dos de sus pensamientos sobresalientes: "Cuando las miserias morales asolan a un país, culpa es de todos los que por falta de cultura y de ideal no han sabido amarlo como patria: de todos los que vivieron de ella sin trabajar para ella" - " Y así como los pueblos sin dignidad son rebaños, los individuos sin ella son esclavos".