MOTIVO
Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

Por suerte, vivir en Democracia permite expresar espontáneamente lo que uno siente sobre ciertas cosas que ocurren en nuestra sociedad, de la misma situación actual, de distintos hechos que movilizan para bien o para mal o de diferentes circunstancias que se producen social y/o políticamente. Que haya debates y cada uno exponga lo que piensa, me parece positivo y que todos podamos dejar asentado los variados puntos de vista, también. Muchos deciden abstenerse y solo se limitan a leer las publicaciones y los comentarios, y también es válido. Mientras todo se lleve en un marco de respeto y consideración, bienvenido sea. A veces, algunos allegados me dicen para qué o por qué hago referencia a sucesos o personajes políticos, que eso me podría crear confrontaciones con personas que no piensan de la misma manera y que me expongo a factibles agresiones o antipatías… puede ser que así sea, pero, sinceramente, no hay nada más honroso que ser frontal, abierto y verdadero, aunque a algunos les produzca animosidad u hostilidad. No soy agresivo con nadie, no ofendo a nadie y solo me circunscribo a exteriorizar mis pensamientos de manera cordial. Siempre fui auténtico, con muchísimos defectos, por supuesto, pero legítimo y respetuoso, ante todo conmigo mismo y, obviamente, con quienes se vinculan a mí. Seguiré fiel a mi esencia, siempre con la consideración por el prójimo.

Cuando un gobierno pierde el rumbo, suele construir enemigos internos como estrategia para distraer, polarizar y evitar hacerse cargo de su propio desastre. Están destruyendo absolutamente todo y entre tantas cosas, se proponen romper el tejido social y las distintas áreas medianamente bien constituidas. La cultura es una de ellas y entre semejante calamidad social y económica, van contra todo, incluso contra los derechos que nos corresponden a quienes creamos e interpretamos distintas obras artísticas. A puro decreto (que muchos legisladores que hoy se llenan la boca haciéndose los ofendidos, le votaron), el gobierno vulnera las normas legales constitucionales. Cuando el poder se usa para castigar a la mayoría del pueblo y beneficiar a un sector minoritario que se enriquece cada vez más, profundiza desigualdades que son muy complejas de reconstruir. El autoritarismo, la agresión y la prepotencia no corren más. Los habitantes de Argentina queremos vivir en paz, sin tanta puteada desaforada, sin tanta arrogancia desequilibrada y sin tanto enfrentamiento forzado. Basta de insultar y bastardear a quien no coincide ideológicamente con el oficialismo. La mayor parte de la población quiere convivir en armonía y con tranquilidad, sea lo que sea, peronista, comunista, kirchnerista, macrista, libertario o boy scout. No se gobierna por decreto, despreciando las instituciones y la convivencia democrática. Esto está llegando a un límite y, lamentablemente, será caótico para todos si no reaccionamos. No pasa por ser de un partido determinado, pasa por tener empatía y ser solidarios con los ciudadanos y con los que votaron y no votaron al gobierno. ¡No se gobierna solo para un sector, sino para todo el país!