MOTIVO

Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

martes, 30 de noviembre de 2021

RESISTIR Y PERMANECER

En el contexto pandémico que vivimos desde hace dos años, donde la incertidumbre aflora y desconcierta a cada momento, donde todo se mezcla entre los crédulos y los excépticos, donde pareciéramos avanzar y volvemos a retroceder, donde nada es lo que era y todo será lo que el destino disponga, se hace difícil proyectar, anhelar, soñar e idear… Chocamos con una realidad que no podemos controlar, ni contener, ni vencer y así volvemos a remodelar el futuro una y otra vez… ¿Hasta cuándo? ¿De qué manera? ¿Cómo? Ya nada se puede organizar, ni planificar porque todo depende de las nuevas cepas, los nuevos virus, las nuevas alternativas… Nuestra esencia es adaptarnos a las circunstancias, confiar en el futuro e ilusionarse con lo que vendrá, pero de golpe, nos topamos con una actualidad que nos supera, nos traspasa y nos vuelve a aquietar; nada de lo que programamos tiene certeza, nada de lo planificado es preciso y todo lo que soñamos es volátil, abstracto, vaporoso. Le ponemos empuje, fibra, energía, pero de pronto, colisionamos con lo inesperado y todo vuelve a empezar. Es complejo sobrellevarlo, mucho más aún, encaminarlo, pero no queda otra que resistirlo y tratar de lograrlo, a pesar de las controversias, las especulaciones y las manipulaciones. El universo está cambiando y somos testigos presenciales; nosotros lo estamos vivenciando, padeciendo y soportando. Muchos han quedado en el camino, muchos no lo toleraron, pero no sirve entregarse y abdicar, todo lo contrario, hay que resistir y permanecer, aunque cueste, es la opción más noble que tenemos con nosotros mismos y con quienes nos rodean.

sábado, 27 de noviembre de 2021

MEZCLANDING

Empezando a mezclar el nuevo disco junto al creador musical de "Volver a Sentir", mi amigo Pablo Marino, arreglador, director musical y productor artístico del proyecto. Etapa definitoria del apasionado trabajo que venimos haciendo con fe, ilusión y entusiasmo.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

CÁNDIDO Y UTÓPICO

Además de compartir mi trabajo, de vez en cuando, vuelco ideas y pensamientos con quienes participan de mis redes sociales, como un intento de reflexionar en voz alta, simplemente. Algunos coincidirán en aspectos y opiniones conmigo y otros, discreparán, obviamente, porque de eso se trata el exponer y considerar. Todo lo que expreso en las publicaciones, trato de hacerlo con respeto, porque creo que es la mejor forma de comunicarse, aunque, a veces, haya personas que originan todo lo contrario, desplegando odio y rencor. En algunas oportunidades, con ciertos temas específicos, como pueden ser sucesos funestos de nuestra política contemporánea, relativamente recientes, hechos delictivos de mandatarios y ministros, relativamente recientes, por mencionar algunos, me sorprende la escasa participación de la gente o el poco alcance que obtiene en cuanto a comentarios, “megusteos” y/o “likes”, pero, bueno… eso va más allá de lo que uno pueda pensar, suponer o querer. Cada uno es libre de hacer lo que le plazca, para eso, por suerte, vivimos en Democracia y la defendemos desde hace 38 años. Lo que sí me llama bastante la atención es la marcada indiferencia demostrada a escritos que hablan sobre valores, códigos, respetos y ayudas. Pareciera ser que muchos de los que habitan estas áreas cibernéticas son poco fraternales o algo indiferentes a la hora de acompañar y estimular conceptos, ideas y propósitos que apoyan intenciones y creencias solidarias. Es cierto que no todos tenemos las mismas prioridades en la vida, y quizás, para muchos, tiene más importancia una foto con algún personaje popular que una ponderación hacia un ilustre facultativo, por ejemplo, o un pedido de ayuda o apoyo a un fin benéfico, pero sería más prometedor y esperanzador que, al menos, ese desnivel en las supuestas preferencias en internet, se compensara un poco en la vida cotidiana con real conciencia de concordia, unión y armonía, pensando un poco más en el prójimo. A veces me pregunto si soy demasiado cándido y utópico, y casi siempre me respondo que sí… ¡Ja ja!

lunes, 15 de noviembre de 2021

UNA BUENA OPORTUNIDAD

Después de los resultados de las elecciones de medio término para elegir diputados y senadores, el actual gobierno argentino debería analizar seriamente modificar su plan inicial y comenzar a implementar un aumento en las tarifas de luz, gas y agua del 3.000 por ciento, dolarizar los servicios de telefonía, internet y televisión por cable, aumentar todos los impuestos, incluso, incrementar el de ganancias a más millones de personas, cerrar los ministerios de salud, trabajo, cultura y ciencia y tecnología, acrecentar la deuda externa y pedir otros ciento ochenta mil millones de dólares más y fugarse el dinero sin que nadie sepa quién lo hizo y adónde fue a parar, instalar un sistema de espionaje general para saber qué hacemos todos, con quién nos vemos y a qué hora nos dormimos, acelerar la inflación interanual y precipitar la caída económica con el cierre de treinta mil pequeñas y medianas empresas más, liberar el dólar para que todos puedan comprar sus millones sin límites ni cepos, abrir la importación para que la industria nacional se derrumbe de una vez por todas, quitarles los medicamentos a los jubilados y bajarles la jubilación 20 puntos de lo que estaba, reducir el salario de los trabajadores un 30%, provocar pérdida de empleo privado agregado y generar más desempleo, más pobreza y más indigencia, duplicar la inseguridad alimentaria grave para que más personas sufran una situación de hambre extrema, disminuir el presupuesto de los ministerios, desfinanciarlos y sub ejecutarlos, desabastecer los hospitales públicos, intentar privatizar la salud pública, no abrir más universidades públicas porque “ningún pobre tiene el derecho a acceder a estudiar en ellas”, disminuir los fondos destinados a los Programas de Víctimas de Violencia, Desarrollo de la Salud Sexual y Procreación Responsable, abandonar el apoyo al Instituto Nacional de las Mujeres, que se encarga de Violencia de Género, echar 7.627 periodistas de distintos medios de prensa no afines a sus ideas y decisiones, proponer la creación de una policía judicial que investigue el pasado y el futuro de los contrincantes políticos para “estimularlos” cuando hiciera falta, poner varios jueces “a dedo” en la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que fallen a su favor todo lo que les convenga, armar causas judiciales a quienes no comulguen con su proyecto, en combinación con el sistema periodístico monopólico que maneja su comunicación, devaluar la moneda argentina las veces que haga falta, dejar que la gente no se vacune y que “el que tenga que morir, que muera”, y así una serie de medidas más que harán felices a los que ayer se expresaron en favor de todo esto. Sería una buena oportunidad para sacar al país adelante… con los pies para adelante de todos los ciudadanos.

domingo, 14 de noviembre de 2021

VOTAR REFLEXIONANDO LO QUE SE VOTA ES LA MEJOR OPCIÓN

Confianza, empatía y sentido común son las prioridades elementales para cualquier organización que se precie de tal. Los humanos conformamos una sociedad civil que intenta constituir una entidad colectiva, donde, hipotéticamente, las reglas se aceptan dentro de un marco de respeto, consideración y tolerancia. Cuando un segmento de la ciudadanía se empecina en contra de todo lo que se decide y/o resuelve, perdiendo la prudencia, la sensatez y la lógica, por el solo hecho de estar en desacuerdo, sí o sí, con quien no comparte sus ideas y pensamientos, no hay forma posible de encausar ningún diálogo. A esta altura de las circunstancias, ya es absurdo e incongruente tratar de conversar con aquellos que son fundamentalistas. Es tiempo perdido y energía desperdiciada. Preservar las convicciones propias, acompañar los ideales sin titubear y apoyar el esquema político que mejor nos representa, es desterrar esa sensación que intentan inculcar desde ciertos medios periodísticos, de hacernos creer que solo estamos para elegir “el mal menor”. Bregar por lo que uno confía, siendo solidario, compasivo y fraternal con el otro, es colaborar en procura del bien común, no solo para unos pocos especuladores, egoístas y mezquinos, sino para la gran mayoría de la gente que habita nuestra querida Patria. Se votan diputados y senadores para que los mismos, supuestamente, propongan leyes para mejorar nuestra realidad, no para ir “en contra de” por el solo hecho del aborrecimiento y la antipatía. Votar analizando lo que se vota y a quién se vota es decidir nuestro beneficio o nuestro perjuicio, aunque a muchos, en definitiva, les interese poco el tema en cuestión. Más allá de todas las conjeturas políticas y las distintas ideologías, votar es un derecho fundamental que nos da la Democracia. Si lo hacemos con real conciencia que somos los que decidimos nuestro futuro, según lo que elegimos, podremos empeorar o mejorar nuestras vidas. El ser humano es el único animal capaz de pensar, calcular, creer, opinar y razonar. Apliquemos estas capacidades en favor nuestro. No hay nada más inferior que votar "en contra de" y nada más productivo que hacerlo "en favor propio". Yo, por lo menos, voto pensando en mí y en los que quiero, pero también, en la utilidad de mi voto para todas y todos los que hacemos el país. Ser solidario no es solo regalar una camisa y un pantalón a quien lo necesita o aportar dinero para una institución humanitaria, también se lo es votando en beneficio del bien común y no a merced de los manipuladores, codiciosos y rufianes de siempre. Votar reflexionando lo que se vota es la mejor opción.

sábado, 13 de noviembre de 2021

PEDIR PERAS AL OLMO

Entiendo que cada uno es libre de pensar, sentir y hacer con su voto lo que quiera, pero escuchar, ver y leer las declaraciones de ciertos representantes de la oposición en Argentina, encumbrados en los mismos personajes que hace dos años atrás dejaron al país hecho una calamidad absoluta en todo aspecto, económico, político y social, me causa una mezcla de sensaciones que combinan gracia, irritación, asombro y consternación. Todos sabemos que la Pandemia incrementó los problemas que ya existían y que es un conflicto universal que no es fácil de comandar y resolver, que el actual gobierno, más allá de todo lo que se pueda opinar en contra o a favor, llevó y continúa sobrellevando adelante una situación inédita, tratando de priorizar la salud ante cualquier otro esquema, con falencias, aciertos, defectos y virtudes, aunque el virus, aún, no deje de llevarse gente, a diario, en forma mayor o menor; pero que todos los políticos que participaron del desastre que fue el gobierno anterior, que ejecutaron durante cuatro años y que acaban de dejar hace 24 meses, quieran dar cátedra de lo que hay que hacer, es realmente chistoso y penoso a la vez. Antes de hablar, deberían rendir cuentas de la mega deuda millonaria en dólares que crearon, pidiendo plata de manera irresponsable y arrastrando a nuestro país (en realidad, a todos nosotros, los ciudadanos), a una obligación impagable, que lo único que hizo fue ampliar la pobreza y el desnivel comunitario. El ejército de periodistas que ha sido cómplice de semejante fraude y continúa generando división y odio a un sector de la población, también es responsable del descalabro y la desgracia que sufrimos hoy, así que, más allá de las simpatías y antipatías ideológicas que puedan existir, la gente que tanto insulta, denigra, ofende y se ofende, debería hacerse cargo de lo que les corresponde, aunque, lamentablemente, ya sabemos que existe un segmento de argentinos que tiene muy frágil memoria y muy poco decoro a la hora de asumir las cosas con madurez, sensatez y seriedad. Los hijos del rigor, no necesariamente deben transformarse en hijos de cualquier otra cosa con tal de lograr su objetivo y darse cuenta que hay tiempos y circunstancias para llevar agua a su molino. No sería ésta la ocasión más oportuna para llevarlo a cabo, aunque, en el fondo, es como pedir peras al olmo.

viernes, 12 de noviembre de 2021

VIVIR EN UN PAÍS PACÍFICO, LIBRE Y DEMOCRÁTICO

Las redes sociales, en un alto porcentaje, se han transformado en un lugar mezquino e infame y esa indignidad, además de difundir cinismo, desprecio y aborrecimiento, expone un alto grado de hipocresía social, cada vez más evidente y manifiesta. Este cúmulo de bajezas, muchas veces, hace que me quiten las ganas de participar con pareceres y opiniones sociales como, de vez en cuando, suelo hacer, pero el hecho de asistir a cierto servilismo por parte de un sector político que intenta generar una corriente de odio constante, con actitudes y procederes dignos de seres viles, en contra de la sociedad toda, inclusive de aquellos a los cuales les piden el voto, me genera mucha bronca e indignación. ¿Qué demonios quieren para el país? ¿El caos? ¿La anarquía? ¿El descontrol? Lo pregunto desde la irritación y la incomodidad, pero también desde la incertidumbre que produce ver sujetos que, por momentos, parecen estar fuera de la realidad que nos envuelve. Personas que ocupan cargos políticos que han endeudado al país por décadas venideras y parecieran ser necios, además de anti patria, y hasta en ciertas circunstancias, perturbados psicológicamente, periodistas que militan, decididamente, para la obstrucción y el desacuerdo, y se siguen auto denominando “independientes”, y, también, seguidores y/o simpatizantes y/o fanáticos que, convencidos de sus ideas o influenciados por un sistemático aparato mediático que maldice, reprueba y desprecia cuanta acción se realice fuera de sus intereses, guiados, muchos de ellos, por su anti todo lo que no sea parte del núcleo al cual dicen y creen pertenecer, viven compulsando y confrontando. Es extenuante. Son desgastantes, agotadores, penosos y demasiado ofensivos. No se logra nada de esa forma, solo enfrentamiento y malestar. Y lo que menos queremos, hoy, es eso, sobre todo los que deseamos vivir en un país pacífico, libre y democrático.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

ESTÁ EN NOSOTROS

Para los pueblos indígenas, saber vivir la vida en plenitud es en armonía y con equilibrio. Entre los trece principios del buen vivir, como determina el Sumak Kawsay, la prioridad es comprender que no se puede vivir bien, justamente, si los demás viven mal y que la individualidad egoísta debe tener un compromiso ético y un principio de responsabilidad social para tratar de alcanzar la integridad comunitaria. Son trece puntos que, si se llevaran a la práctica real, las sociedades mejorarían categóricamente. Lástima que pocos son los que se interesan por llevar adelante, de verdad, políticas en beneficio del bien común. No solo los políticos son los que deberían cambiar las formas y las acciones, también una gran parte de los habitantes tendrían que hacerlo, pero, evidentemente, un gran segmento de gente, prefiere ir tras el individualismo, la codicia y la mezquindad. En Argentina es muy notorio ese sector y, además, le suman rencor, desprecio y odio. En fin… al ritmo que vamos, se hace difícil confiar en la transformación, pero nunca hay que perder la fe en mejorar la especie. Está en nosotros.

viernes, 5 de noviembre de 2021

FAVIO, POR SIEMPRE (A 9 AÑOS DE SU PARTIDA FÍSICA)

Muchos valoran la relación de afecto entrañable que mantuve con Leonardo Favio y su familia, muchos otros, por su admiración hacia él, me expresan con algo de sana envidia, su deseo de haber podido compartir algo de lo que acontecí a su lado en innumerables momentos de la vida y otros tantos, me felicitan por la firme presencia que mantengo de su figura, las veces que me preguntan por mi historia. En realidad, si bien él ha sido un faro en mi camino, al cual le debo, quizás, ser artista, mi reconocimiento permanente y su presencia en mis shows, entrevistas o conversaciones, es porque el cariño y lo que significó para mí, va más allá de su representatividad como cantante y director de cine. Junto con mi padre, ha sido la persona que me marcó en distintos aspectos de mi personalidad, a nivel social, político y humano. Si bien, su obra artística es un legado de nuestra cultura argentina, también lo es para casi toda Latinoamérica, porque sus canciones mantienen una vigencia notable y sus filmes se encuentran entre lo más encumbrado del cine argentino. Siento el privilegio de haber formado parte de su núcleo íntimo y desde mi modesto y respetuoso lugar, seguir colaborando a que sus creaciones artísticas mantengan vigencia y valor en el ámbito cultural internacional. A nueve años de su partida física, POR SIEMPRE FAVIO.

martes, 2 de noviembre de 2021

TODOS TENEMOS NUESTRA MADRIGUERA EN EL FIRMAMENTO

Entre las tantas y tantas publicaciones de música que, a diario, se comparten en medios gráficos y cibernéticos, muchas veces encuentro debates o intercambio de opiniones fuertes entre los que se animan a volcar sus pareceres en los comentarios de las notas. Una de las distintas controversias es el no reconocimiento a artistas argentinos que para muchos se merecerían un mejor lugar dentro del esquema general musical. Y, también, las diversas opiniones generadas sobre una nueva corriente de chicas y chicos que ocupan los primeros lugares en referencia a ‘clicks’, ‘likes’ y reproducciones en plataformas de internet. Dar mi punto de vista al respecto, sería sumar una visión más al debate y no lo siento sustancial, cada uno tiene sus razones para pensar de una forma u otra. Solo quiero decir que, como amigo de varios a los que incluyen dentro de ese conjunto de talentosos creadores populares que no terminan de ser reconocidos en toda su dimensión y, también, como artista protagonista con cierto recorrido en la música, me parece que el reconocimiento o la trascendencia, la dan los años de permanencia dentro del ámbito referido, las obras sostenidas en el tiempo, el vuelo cosmopolita de las mismas y la trayectoria sustentada, basada en el afecto y el cariño del público. Es evidente que existen un montón de artistas que ocupan espacios de preponderancia, basados en sus talentos personales, logros obtenidos y resultados comerciales, pero no necesariamente, son esos mismos motivos los que solamente posicionan el arte de cada uno en la gente. Desde mi modesto lugar como intérprete, músico, autor y productor, pienso que ese veredicto final de los lugares que cada quien ocupa en el plano profesional, lo dan, fundamentalmente, los frutos, los desenlaces y las consecuencias del trabajo realizado con modestia, dignidad y honestidad. Todo lo demás, es subjetivo, relativo y parcial. Con menores y mayores observaciones, sentencias y/o satisfacciones, todos tenemos nuestra madriguera en el firmamento, y eso, en definitiva, es lo que importa, más allá de los podios y las dimensiones.