
Hay lugares que no son solo un punto en el mapa… son una parte de uno mismo. Hoy estoy acá, en un aeropuerto, ese lugar donde uno nunca está del todo: ni se queda, ni se va. Y quizás por eso mismo, pienso en eso más que nunca. Amo profundamente a mi país. Amo su gente, su historia, todo lo que me dio y lo que soy gracias a él. Pero también, como muchos, me encuentro atravesado por dudas que nunca pensé tener a esta altura del partido. Tengo hijos jóvenes, con toda la vida por delante, y mi mayor deseo es que crezcan con esperanza, no con miedo. Y ahí es donde todo se vuelve más difícil… porque decidir no es solo por uno. Hace muchos años me fui, solo, a buscar un camino. Lo desandé, lo capitalicé y volví. Hoy la vida es otra. Hay raíces, hay historia, hay amor construido. No es fácil imaginar la posibilidad de irse nuevamente. Tampoco es fácil pensar en quedarse cuando el presente angustia y el futuro inquieta. No tengo respuestas definitivas. Solo sé que no quiero tomar decisiones desde el enojo ni desde la incertidumbre. Quiero elegir desde el amor… aunque duela. Porque irse no siempre es abandonar. Y quedarse, a veces, también es una forma de resistir. Estoy en ese punto. Pensando. Sintiendo. Buscando.

3%20(CD%20BABY)%20OKOK.jpg)
3%20(Contratapa)%20OK.jpg)

