En próximos días, estará en todas las plataformas digitales mi nuevo disco “Volver a Sentir” y, más allá de saber que desde un largo tiempo a esta parte, la industria de la música y todo lo que la rodea, ha ido mutando y virando hacia un presente totalmente diferente al que pudimos disfrutar las generaciones anteriores a las actuales, la tecnología, que tiene enormes virtudes, en este caso puntual de la música, ha dejado de lado muchas buenas cosas que antes podíamos aprovechar y admirar. El goce de contar con el arte que acompañaba el disco y/o el CD, escuchar las canciones en un equipo de audio con alta fidelidad, poder disfrutar la calidad de las voces y los instrumentos sin la compresión que hoy entrega un archivo mp3 o el ínfimo sonido que sale de un celular, en fin… ¿Adónde voy con todo esto? A que me duele saber que realizar una edición del disco, ya sea en formato compacto o en vinilo, es solo para un segmento demasiado pequeño de personas. Lamentablemente, la gran mayoría de la gente ya no utiliza compacteras, ni bandejas, ni amplificadores para escuchar música; incluso los automóviles solo cuentan con una entrada para pendrive o, simplemente, la conexión a las aplicaciones cibernéticas a través de bluetooth. Uno se adapta a las circunstancias, a las modas y las prácticas, en definitiva, somos animales de costumbres, por supuesto, pero eso no quita que de pena haber perdido ese encanto que nos daba escuchar música con calidad y placer. No todo lo nuevo es mejor que lo de antes y no todos somos ovejas que vamos tras el rebaño, aunque, por momentos, cedamos ante la mezquina y pedestre realidad.
MOTIVO
Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)
sábado, 19 de febrero de 2022
viernes, 11 de febrero de 2022
BIENVENIDO SEA...
Hay momentos en la vida donde uno se replantea cosas y trata de
reorganizar y reorganizarse, en la medida de las posibilidades, a nivel
personal y profesional, con respecto a ciertos ribetes zigzagueantes del
sendero recorrido, que a lo largo del tiempo (y a la distancia, con “el diario
del lunes”) se pueden observar desde una óptica distinta a la realizada. No sé
si es claro el concepto, y si todos me entenderán, pero hablo de encarar la vida
con otras prioridades, otras intenciones y otras finalidades. Me he propuesto
dejar de lado ciertas costumbres arraigadas en el tiempo, donde priorizaba la
mirada ajena ante el sentimiento propio, donde elegía ser más útil para otros
que para mí mismo, donde me ofrecía abiertamente en muchos aspectos sin
importar la reciprocidad de esos actos por parte de quienes apoyaba, impulsaba y/o
contribuía. Sin dejar de ser quien soy, le daré mi tiempo, mi atención y mi afecto
a quienes siento auténticos, empíricos y genuinos. Centralizaré mi afecto, solidaridad
y cariño con las personas que aprecio, con las cuales me identifico en
conceptos y pensamientos y con quienes entienden que esta existencia pasajera
que todos transcurrimos es para intentar hacer el bien desde el lugar que sea,
como uno pueda. No hace falta ser millonario, ni ostentar un lugar de
privilegio, ni mostrarse exitoso, solo basta con poner buena intención, cooperación
y fraternidad para con quienes creemos, lo merecen. Dicen que “todo lo que uno
da, vuelve”, bueno… si es así, bienvenido sea, pero a mí me basta con sentirme
bien desde el corazón; con eso estoy complacido y satisfecho.
miércoles, 2 de febrero de 2022
POR DENTRO Y POR FUERA...
Vivir dos años en Pandemia nos transformó no sólo la vida cotidiana, sino también, nuestro interior (por lo menos a muchos sí, y en variados aspectos). ¡Que se acabe esta época de virus mutantes, inciertos y funestos porque si esto sigue extendiéndose, sospecho que terminaremos así por dentro y por fuera...
martes, 1 de febrero de 2022
"FACCIA TOSTA"...
En el contexto social, ideológico y
político que vivimos en gran parte del mundo, tratar de encontrar acuerdos,
compatibilidades y entendimientos con sectores extremistas y violentos que
ocupan espacios desde la oposición, con poderío económico y periodístico, se
hace cada vez más fatigoso y agotador; sobre todo porque existe un segmento muy
marcado de la comunidad que se empeña en confrontar, compulsar y rechazar
cualquier intención de acercamiento a cualquier tipo de diálogo. En Argentina,
la postura adoptada por este grupo de políticos opositores al gobierno actual
que, en definitiva, son los responsables de haber adquirido en dólares la deuda
más grande de la historia del país, sin haber pasado siquiera por el Congreso
de la Nación, provocando una fuga inmoral y delictuosa, de la cual nadie rinde
cuentas, genera un clima de constante enfrentamiento, incluso entre
protagonistas del mismo equipo de gobierno, que lo único que aporta es división
y agua para el molino de los que siempre están al acecho en el complejo
presente que vivimos. Todos aquellos que apoyan esas posturas, acompañan,
también, ese clima de malestar y aunque tampoco se hacen cargo de su
responsabilidad como votantes del desastre económico que produjo semejante acto
de endeudamiento irresponsable y delictivo, forman parte de ese conglomerado
perverso e hipócrita. Ahora todos demandan, todos reclaman, todos exigen, pero
nadie asume su participación y encubrimiento solapado de una cuadrilla
organizada que llegó al poder por el voto popular hace 6 años atrás,
incentivado, amparado, protegido y respaldado por un sistema mediático, casi
monopólico, que jugó a su favor para beneficio propio y de sus allegados más
cercanos. Hablan, condenan, critican y determinan con una impunidad descarada,
como si nunca hubiesen participado en nada. “Faccia tosta” decía mi abuela paterna
cuando se refería a alguien como caradura… y eso son: Caraduras.
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