MOTIVO

Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

jueves, 16 de junio de 2016

BUSCANDO UN SÍMBOLO DE PAZ

Fuera de toda bandera política y partidaria. Más allá de mi condición ideológica. Por sobre toda alternativa circunstancial que implique personas y personajes puntuales del ámbito gubernamental. Pregunto desde mi más auténtica franqueza. Por más odio, rencor o antipatía que se sienta por algo o alguien que haya intervenido en un gobierno, antes o ahora. ¿Cómo se pueden respaldar o siquiera justificar actos que van en contra de uno mismo? No alcanzo a discernirlo… Yo me indigno con el hurto de cualquier funcionario corrupto, no solo con los rufianes de un sector ideológico; me causa la misma repugnancia el robo canalla de unos y otros, no solamente las malversaciones de los que no me simpatizan. En fin… así estamos. Los chorros tienen que ir presos… los del anterior y los del actual Gobierno, también. Todos… los que cuentan o entierran millones, como los que esconden o se la llevan al exterior.
La verdad que después de todo lo visto, leído y oído en referencia al caso de este tipo López, algunos fundamentalistas dan un poquito de escozor. Mi indignación es la misma que cualquier persona de bien, al ver la obscenidad del dinero descubierto, sin saber de dónde y cómo lo obtuvo, pero eso no me inspira instintos asesinos que felizmente no detento. Escuché y leí a varias personas, supuestamente, en su sano juicio, en portales mediáticos y redes sociales, desearles la muerte a todos los del Frente para la Victoria, mandarlos a quemar, desear tener 'a mano' un asesino como el de Florida para eliminar a todos los diputados K, "matarlos (literalmente) de una vez por todas" a todos los que estuvieron en el Gobierno anterior y otras atrocidades por el estilo 'ejecutor'. Reitero, me causa la misma repulsión que a cualquier bien nacido esta situación puntual y desbocada de corrupción, la misma que me provoca enterarme de la plata millonaria en dólares que funcionarios de este nuevo Gobierno almacenaron con la devaluación y el precio del dólar estipulado por ellos mismos, en el tema ‘dólar futuro’, o el desparpajo de los involucrados en el video de la financiera donde contaban centenares de billetes de procedencia desconocida, en el tema Lázaro Báez, o el descaro del Presidente Macri con respecto a sus millones en cuentas ‘off shore’ y la supuesta “repatriación” (obligada por las circunstancias expuestas en sus cuantiosas empresas evasoras incluidas en los ‘Panamá Papers’) de solo 18 millones de sus desconocidos e indefinidos depósitos millonarios en el exterior, o la desvergonzada actitud del Ministro de Energía, Aranguren, que siendo accionista de 16 millones en la empresa Shell, les cede 7 de las 8 licitaciones concretadas a través del Estado argentino por el gasoil, siendo incompatible con la Ética Pública, o tantos paradigmas más que rozan lo inmoral, lo impúdico y lo deshonesto en el anterior y en el actual Gobierno. Pero a pesar de la repulsión y rechazo que siento por la corrupción de estos indecentes empleados públicos, no se me cruza por la cabeza, ni remotamente, matar a nadie, ni mandarlos a asesinar. Vivimos una era compleja y creo que determinados medios y ciertos seres perversos, son los que estimulan estas reacciones que pertenecen más a bestias irracionales que a pensantes seres humanos. Nos deseo, sin dejar de molestarse, un poco de reflexión, calma, consideración, tranquilidad y sosiego. Por el bien de todos.
Sin subestimar ni menospreciar la inteligencia de nadie, me sorprende en primer término, me desconcierta, en segundo orden, y me maravilla, en tercer lugar, la capacidad de ciertas personas, evidentemente preparadas para tal fin, que manipulan la información y crean opinión a su antojo y deseo. Por supuesto que cada uno es libre de pensar lo que le da la gana y actuar en consecuencia, pero me refiero a la sorpresa que me causa descubrir a una importante cantidad de personas que, tras largos años de campaña sistemática, cooptadas por una fuerte maquinaria comunicacional, van detrás de ideas y conceptos conformados por otros que, sin duda alguna, tienen intereses implícitos en crear un determinado criterio político y social. Hago alusión al desconcierto que también me provoca esta circunstancia, porque entre la gran masa de gente involucrada, contemplo allegados y conocidos, a los cuales considero sensatamente objetivos, dueños de cierto sentido común, que también están atraídos por vislumbrar un solo cordón de la vereda imaginaria en la que encuadro este pensamiento. Y también me maravillo con la habilidad, la perversión, en cierta forma, si es que lo perverso puede fascinar, la perspicacia y por qué no, también, la inteligencia de los “cerebros” publicitarios, periodísticos y de marketing para imponer candidatos sin capacidad, sin carisma, ni consistencia de liderazgo, crear climas sociales específicos, funcionales a sus ocultos “negocios”, y consolidar una atmósfera caldeada y sofocante entre los ciudadanos argentinos para vaya a saber uno, lograr qué propósitos.
Es indudable que la corrupción está instalada en los distintos sistemas, y la política, no solo no queda al margen, sino que va a la cabeza de esa repulsiva putrefacción social. Insisto una vez más, como en muchos de mis comentarios, rechazo, desprecio y aborrezco la corrupción y los corruptos que la llevan a cabo, repruebo ese mecanismo miserable de intercambios deshonestos, que tras su canallesco accionar, terminan afectando a millones de personas y provocando desigualdades e injusticias comunitarias que rozan lo más despreciable del ser humano. Deseo, fervientemente, que todos aquellos funcionarios indecentes y corrompidos, vendidos o comprados ilegalmente, vayan presos, todos, pero todos, los de antes y los de ahora… más allá de ser consciente que es casi utópica esta pretensión, por los infinitos artilugios de las leyes y la justicia en general. Pero, volviendo al eje que motivó esta introspección que hago pública, no alcanzo a discernir la obcecación de algunos en solo pretender fallos y sentencias ejemplares para los que no les simpatizan o desdeñan ideológicamente y no reclamar lo mismo para aquellos que coinciden con su concepto político, pero que son tan corruptos, indecorosos e infames como los que condenan. La única explicación o razonamiento deductivo que converge este accionar de muchos, es la fragilidad de creencia que tienen o el débil convencimiento personal de sus supuestas certezas, que permiten la persuasión y el acarreo sometido de otras mentes y almas aprovechadoras con fines propios encubiertos.

9 comentarios:

  1. Compartido Orlando!!

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  2. Laura Verónica Zilvestein16 de junio de 2016, 15:02

    Orlando te preguntaste siquiera quien te embistió a vos de no logro darme cuenta qué extraña Facultad, genialidad, sabiduría... en fin qué te hace suponer que tu VERDAD es la realidad y qué podés hacer semejante juicio de valor?? Un poco más de humildad y sentido de la autocrítica no estaría mal no?

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    1. Querida Laura. Siempre que expreso mis sensaciones y sentimientos, lo hago desde mi más sincera franqueza y si hay algo que permanentemente valoro de la gente es la humildad, por ende, mis comentarios están circundados de ella. Con respecto a preguntarme quién me embistió, por suerte no fue un tren, ni un auto, mucho menos la genialidad ni la sabiduría, elementos que carezco, tampoco ninguna facultad, mis estudios no pasaron del colegio secundario. Más allá de mi intento de descompresión, y haciendo referencia a tu planteo, a veces peco de autocrítico y trato de ser objetivo con los supuestos errores y desatinos que pudieran existir. Venero decir lo que pienso sin temor a equivocarme, y ésta no es la excepción, así que respeto tu punto de vista y si no tuviste oportunidad, me gustaría que leyeras algo de lo que vuelco espontáneamente en mi blog, para que veas que mis convicciones no pasan por el fanatismo ni la necedad. La elección de arriesgar opiniones, puede provocar aciertos y desaciertos, pero festejo el derecho que podamos hablar libremente sin ofensas ni agresiones, con tolerancia y consideración. Nadie tiene certezas absolutas ni verdades únicas. Yo tampoco. Solo digo lo que siento y me parece. Un beso grande y gracias por compartirme tu impresión.

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  3. Griselda Lacassagne17 de junio de 2016, 0:21

    Tenes un vocabulario muy rico orlando.la sabiduria y el sentido comun no lo otorgan los titulos, indudablemente .felicitaciones

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    1. Sos muy amable y calurosa, Griselda. Muchas gracias por tu mensaje. Te mando un beso muy grande.

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  4. Claudia Beatriz Farias17 de junio de 2016, 0:30

    Mi vida en este mundo hay seres tan meterialistas.ladrones.infames
    Pero vos no sos de este mundo
    Y no todos te pueden entender y no quieren entenderte
    Un beso grande .mi cantante hermoso

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  5. Analia Graciela Poleri17 de junio de 2016, 0:41

    siempre hay que decir la verdad, jamàs callar, con altura, educaciòn y humildad se debe expresar lo que uno siente...mas vale sinceridad que hipocresia...uno se debe mostrar tal cual es, guste o no..

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