MOTIVO

Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

miércoles, 12 de junio de 2013

¡AL GRAN AMADEO, SALUD!... ¡Y FELICES 87!


Hoy cumple 87 espléndidos, lúcidos y felices años, el Gran Amadeo Carrizo, arquero emblemático de nuestro fútbol argentino, histórico portero del arco de River Plate, bondadoso, afable y muy querible ser humano.
Todos los que me conocen, saben que mi pasión por Boca Juniors es intensa e incondicional, y que esa vehemencia de hincha fanático, me cataloga orgullosamente más que como boquense, como “bostero”, porque esa denominación, supuestamente ofensiva del resto de los equipos, nos enaltece aún más y posiciona como seguidores fuertemente animosos, que supera el entusiasmo por preferencia extrema.
Esta aclaración vale para aquellos que quizás no comprenden cómo un hincha de Boca acérrimo como yo, le dedica un espacio destacado a una gloria riverplatense como el querido Amadeo, ya que me une a él un afecto especial y una historia que pudo haber cambiado el destino profesional de mi vida.
Siendo muy jovencito, 13 años, y entusiasmado por el sueño de ser jugador de fútbol, fui a probarme a Boca, cuando “La Candela” era el lugar de concentración y entrenamiento de la primera división y las inferiores. Tuve la suerte de quedar elegido entre muchísimos niños y comencé a practicar y jugar entre dos y tres veces por semana; mi  empeño y fervor, hacían que me destacara como goleador de mi división y que mi alegría creciera cada vez más por ir logrando esos pequeños objetivos, que se iban transformando en aspiraciones cada vez más concretas. El único tema conflictivo que surgió en aquél momento con mi familia, fue la lejanía del lugar donde entrenábamos y la complicación que le producía a mi viejo, llevarme y traerme varias veces semanalmente desde Capital Federal hasta San Justo, en la Provincia de Buenos Aires.
Sin decirme nada y con la mejor intención de mi padre (estoy seguro), impulsado sin duda alguna por esa pronunciada incomodidad de idas y venidas tan extensas, con impredecibles lluvias y largas calles de barro mediante, le pidió a Carrizo, amigo suyo a través de la relación profesional que ligaba al querido Amadeo con Gatic, fábrica del afectuoso, apreciado e inolvidable Eduardo Bachelián, que producía Adidas en Argentina y de la cual mi padre era encargado de la publicidad a nivel nacional con su agencia Dinam Publicidad, que fuera a verme jugar para evaluar si podía llevarme a probar a River; ¡Justamente a River!
Ese día, mi olfato goleador no falló y convertí 2 de los 3 goles con los cuales ganó mi equipo, en el cual ocupaba la posición de centrodelantero; para ser sincero, debo confesar que mi juego estaba más cercano a ser un 9 efectivo y rendidor que a uno sagaz y habilidoso, pero como suele repetirse en los ámbitos futboleros: “Lo importante es que el 9, la meta adentro, no importa cómo lo haga, pero que la meta” y yo, modestamente, cumplía con la regla .
Más allá del hecho, evidentemente, Amadeo me vio condiciones y confirmó el pedido de mi viejo de llevarme al Club de Núñez para probar suerte; recuerdo que para mí fue un conflicto interno bastante fuerte, ya que sentía como una especie de traición al corazón, pasar del club de mis amores al histórico archi rival.
Muy a mi pesar y después de largas charlas familiares, acepté las razones de mi padre, que se basaban fundamentalmente en la imposibilidad de seguir acompañándome hasta tan lejos y la cercanía que existía entre mi casa, ubicada en Palermo y el barrio de Núñez.
Fui a la prueba en River, nuevamente cumplí con mi rol de goleador y debuté con 3 goles que posibilitaron la inmediata aceptación del entonces entrenador de inferiores, Martín Pando, de quien tengo un gran recuerdo por su vocación docente y calidad humana. Como significativo, puedo mencionar que algunos de mis compañeros de ese equipo, llegaron a primera división como Jorge “Tapón” Gordillo, por ejemplo.   
Cuando los compromisos fueron cada vez más continuos y los partidos se realizaban en distintas provincias argentinas, a veces a mitad de semana, provocando una discontinuidad en la educación adolescente, mi padre priorizó el colegio antes que el fútbol y en cierta medida, frustró mi carrera de jugador.
Mi querido Amadeo Carrizo fue muy alentador en una primera etapa, un justo mediador entre mi padre y yo al momento del conflicto al cual acabo de hacer referencia y bastante contenedor cuando dejé de lado el sueño de jugar profesionalmente al fútbol.

Por todo esto y porque es un gran ser humano, bueno, noble, auténtico, humilde, respetuoso, reservado, franco, honorable e ilustre, lo saludo desde aquí con todo cariño, lo recuerdo con gran ternura y lo enaltezco con sumo entusiasmo, ya que además de ser uno de los arqueros más importantes de nuestra historia, sino el más trascendental del fútbol argentino, es una persona que supera humanamente sus logros deportivos, justamente, por su integridad y valores.
¡Felices 87 pirulos, queridísimo Amadeo!, más allá de los apasionamientos futbolísticos, las diferentes preferencias y los distintos colores auriazules y rojiblancos.
Mi cariño más sincero, mis mejores deseos y el mejor de los recuerdos para “EL GRAN AMADEO”.

AMADEO CARRIZO

Nombre completo: 
Amadeo Raúl Carrizo 
Fecha de Nacimiento: 
12 de Junio de 1926 
Lugar: 
Rufino (Santa Fé) 
Puesto: 
Arquero
 

Fue uno de los pioneros en la innovación de técnicas y estrategias en su puesto de guardameta, tales como salir de su área para participar en la defensa; lanzarse a los pies del contrario para arrebatarle el balón en un ataque y utilizar el saque de portería para iniciar un contraataque. También fue el primero en utilizar guantes como medio auxiliar, herramienta hoy corriente para todos los arqueros.

Su estilo de juego formó escuela entre otros afamados porteros latinoamericanos. Jugó ininterrumpidamente en River Plate desde el año 1945 hasta 1968. Jugó el Mundial de Suecia del ´58, ganó la "Copa de las Naciones", disputada en Brasil en el ´64, terminando con la valla invicta, ante equipos de la envergadura de Portugal, Inglaterra y Brasil, el, en ese momento, Campeón del Mundo (Chile ´62), teniendo Carrizo una destacada actuación en todos los partidos, pero sobre todo ante el dueño de casa, en donde Amadeo fue enorme, al frustrar uno tras otro los intentos del equipo de Pelé, y coronando su tarea con un penal que le contiene con "mano cambiada", dirigido por Gerson al ángulo izquierdo, una noche estupenda para Argentina y el gran Amadeo Carrizo. 



En los años 1969 y 1970 jugó para Millonarios de Colombia antes de su retiro definitivo. 
El gran arquero ruso Lev Yashin apodado "La araña negra", lo llenó de elogios y en el único partido que se enfrentaron, el ruso le regaló como homenaje, sus guantes. Fue compañero, entre otros, de Alfredo Di Stéfano, otro grande de River Plate y Millonarios. 
Fue definido en medios europeos como el mejor guardameta del siglo XX en Latinoamérica. La revista deportiva "El Gráfico", en una nota especial lo calificó como:"Un Maestro Sin Época". 

Amadeo dice que su vida cambió cuando Héctor Berra, un antiguo atleta que participó en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles ’32, envió una carta a Carlos Peucelle, por entonces técnico de las inferiores de River, recomendándole a Carrizo. Así fue como llegó al club que marcó su carrera y en el que se mantuvo como guardavalla titular del primer equipo durante más de 500 partidos. 

Debutó en la Primera División argentina en 1945 con River Plate, cuyo juego en aquella época le había valido el apodo de "La Máquina". En ese tiempo compartió vestuario con algunos de los mejores futbolistas argentinos de la historia, como Alfredo Di Stéfano , José María Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna, Juan Carlos Muñoz , Néstor ‘Pipo’ Rossi y Félix Loustau, entre otros.

Seguidor de Independiente cuando era niño, su llegada a River le cambió la vida y desde ese momento en su corazón sólo hubo sitio para los colores de este equipo. El debut con River le llegó con 19 años, precisamente contra Independiente. 
River se impuso ese día por 2-1 y Camilo Cerviño pasó a la historia por ser el autor del primer gol que sufrió Carrizo como profesional. 
Su hoja de ‘servicios’ es tan extensa como brillante. Es el futbolista que más partidos vistió la camiseta de la banda y el único portero que fue campeón en seis ocasiones, incluido el tricampeonato de los años 1955, 1956 y 1957. 

Además, en la selección participó en el Mundial de Suecia ’58 y en la Copa de las Naciones de 1964, en Brasil, donde fue el héroe al contenerle un penal a Pelé y Argentina quedarse con el título, tras vencer a los locales, 3 A 0, Portugal 2 A 0 e Inglaterra, 1 a 0.

Fue un pionero en la innovación de las técnicas y estrategias del puesto Nº 1. 
Carrizo fue el primer arquero que usó guantes de forma sistemática, el primero en salir del área para jugar fuera de ella y el primero en utilizar el saque de portería, usándolo como táctica para iniciar jugadas de contragolpe. 


Su forma de actuar en el arco ha sido seguida por muchos otros reconocidos arqueros sudamericanos, como Hugo Orlando Gatti, René Higuita, o José Luis Chilavert, entre otros. 

Dejó la entidad en 1968, con 42 años, y apuró sus dos últimas temporadas como profesional en Millonarios de Colombia. A su regreso a Argentina tuvo un efímero paso como técnico de Deportivo Armenio y posteriormente siguió vinculado al fútbol como relaciones públicas de una marca comercial (Adidas) y de River Plate.


SU TRAYECTORIA

Jugó 4 décadas 
Ganó 6 títulos con River Plate(1945, 1952, 1953, 1955, 1956, 1957) 
Ganó 1 titulo con la Selección Nacional
(Copa de las Naciones - Brasil - 1964) 
Tuvo 769 minutos el Arco invicto en River Plate
Tuvo 490 minutos el Arco invicto en Millonarios (Colombia) 
Jugó 521 partidos en River Plate (Récord) 
Jugó 60 partidos en Millonarios 
Jugó 25 partidos en Copas Libertadores 
Jugo 20 veces para la Selección Nacional 
Atajó 18 penales en River Plate
Atajó 2 penales en la Selección Nacional



domingo, 9 de junio de 2013

LA MARCA DEL DESTINO


En estos últimos días, con motivo de la presencia de Verónica Ojeda (ex novia de Diego Maradona) en el programa de Susana Giménez, contando intimidades de su relación con él y generando mucho contenido para los programas que se nutren de noticias que rozan el escándalo y las polémicas, he escuchado una serie de opiniones, por lo menos, “ligeras” (para denominarlas generosamente) con respecto a una de los temas a los cuales hizo referencia Ojeda, que se relacionan con su embarazo y posterior nacimiento de Diego Fernando (así se llama el niño que tuvo con Maradona).
Dejando de lado el conflicto que ocupa a Diego y a Verónica por la medida cautelar que Maradona le impuso a través de la justicia a Ojeda para no mostrar a su hijo públicamente y los problemáticos e intrincados pormenores que esto ha suscitado mediáticamente, quiero centralizarme en la confesión que Verónica Ojeda dio a conocer sobre sus mellizos, que después fue uno solo, ya que el otro falleció dentro de su vientre a los seis meses. Por ese motivo, al hacerse los controles periódicos que hoy se realizan en todos los embarazos y al vislumbrar este suceso, decidieron que Diego Fernando Maradona naciera ochomesino.
Ojeda, reveló en el medio de la conversación con Susana: “Estaba embarazada de mellizos, pero un chiquito no pudo desarrollarse. Los únicos que lo sabían eran Diego, mi mamá, mi papá y yo. Me enteré que tenía dos, recién al sexto mes. Dieguito siguió su proceso y el otro bebé, no, quedó chiquitito. ¡Mirá si eran dos! ¡Doble quilombo, Susana!, cerró el comentario entre irónica y risueña.
El suceso por el que pasó Ojeda y el lamentable episodio que vivió la anterior semana, la actriz Laura Franco, ‘Panam’, habiéndole sucedido algo similar, pero más terrible aún, ya que su bebita Chiara sufrió muerte súbita dentro de su panza, horas antes de su nacimiento, produciéndole a la madre, a su familia y a todos los que la quieren bien, un dolor único, inenarrable, tan propio como intransferible, provocaron en mí un viaje al pasado, a mi pasado, movilizando preguntas y dudas que me llevaron a consultarle a mi madre, después de muchísimos, muchísimos años, sobre ese tema tan penoso por el cual ella pasó en dos ocasiones. La primera, en mi nacimiento y la segunda, cuando yo tenía tres años.
En la década del ´60, obviamente, la medicina no contaba con los adelantos técnicos y científicos que existen en la actualidad y los estudios de rutina durante los nueve meses de gestación, no iban más allá de las radiografías y los análisis de sangre; los padres y los médicos se conformaban con lo que había y cursaban ese proceso entre las posibilidades existentes de limitada información y la compañía de la suerte, también.
Pocos saben que yo era gemelo, que mi madre llevaba en su vientre dos niños que se iban gestando juntos dentro de la misma bolsa (los gemelos comparten el habitat y los mellizos se forman en bolsas separadas), y que al momento de nacer, tanto el médico obstetra como sus asistentes, percibieron que algo no estaba bien y allí descubrieron el mortinato, nombre con el que se denomina el fallecimiento en el útero a partir de las 20 semanas de embarazo. Mi hermano gemelo se momificó al cuarto mes de gestación y yo continué mi supervivencia dentro de mi madre como pude, ya que al ser gemelo y encontrarnos dentro de la misma bolsa, como mencioné anteriormente, también compartíamos el cordón umbilical por donde nos alimentábamos; al fallecer mi hermanito, la alimentación que yo recibía era poco suficiente y tuve graves problemas para obtener lo que me correspondía de la nutrición en los meses que sobreviví a mi gemelo fallecido en el útero. No solo fue el tema alimentario el problema, sino también la posición y el espacio limitado en el cual me movía, ya que al estar él momificado, la rigidez del feto a mi lado, causaba inconvenientes en el normal desarrollo físico, de allí que nací con mi hueso maxilar inferior, inserto en el pecho, por ejemplo.
El peso que tuve tampoco fue el ideal, 1, 900 kilos, así que estuve en incubadora hasta recuperar consistencia muscular. Con los días, mi mandíbula se fue acomodando y todo se sucedió dentro de los parámetros normales.
Mi madre relata que fue un momento difícil y angustiante porque tanto ella como yo nos podríamos haber muerto también y gracias al destino, a la capacidad de los médicos, a la suerte y a Dios, por qué no, pudimos sobrevivir a tan extrema situación. Ella, por sobrellevar el embarazo durante nueve meses naturalmente, desconociendo absolutamente las circunstancias y teniendo la gran fortuna de no haber pasado por complicaciones mayores y yo, por haber permanecido durante esos cinco meses posteriores al fallecimiento, dentro de la misma bolsa junto a mi hermano gemelo momificado, resistiendo y perdurando pese a los múltiples inconvenientes originados.
En aquella época, las estadísticas científicas estimaban un porcentaje muy bajo de supervivencia en ese tipo de casos y también daban cuenta de una proporción de nacimientos sin vida con estas características en gemelos evaluados en 1 de cada mil embarazos.
Hasta el día de hoy, más de la mitad de las muertes infantiles que se producen en el vientre de la madre o en el momento del parto se archivan como “inexplicables”, lo que significa que los doctores no pudieron identificar la causa exacta de la muerte hasta la actualidad, aunque se conozcan algunos factores causantes como, por ejemplo, defectos genéticos, físicos, hemorragias previas al parto si la placenta empieza a separarse del recubrimiento interior del útero antes de que el niño nazca, disminución del oxígeno y los nutrientes recibidos, incompatibilidades sanguíneas, y otra serie de problemas diversos.
Tres años más tarde, conmigo ya creciendo felizmente sano, tuvo un segundo embarazo que también fue normal hasta el día del nacimiento, ya que al darlo normalmente a luz a Bruno, (así le habían puesto mis padres a mi otro hermanito), a las pocas horas, dejó de existir.
Mi vieja me cuenta hoy, después de tanto tiempo transcurrido, que ese momento es indescriptiblemente doloroso y que solo una madre que pasa por ese tristísimo trance, sabe lo que se siente. El tiempo apacigua las penas, los desconsuelos, pero no mitiga los golpes ni las heridas. Uno de los momentos más terribles es el que la ley obliga a llevar a cabo con el entierro o incineración del bebé y que por lo general, afronta el padre, pudiendo en los tiempos que corren, delegar ese tremendo trámite en el hospital o sanatorio correspondiente. Mi padre tuvo que atravesar esa circunstancia y fue realmente muy desgarrador.
A veces es increíble cómo funcionan de resorte en nuestras mentes ciertos hechos que se hacen públicos, que toman trascendencia masiva, provocando mecanismos no buscados ni esperados. Estos sucesos puntuales de Verónica Ojeda y Laura Franco, ‘Panam’, originaron en mí una búsqueda de información y hasta una necesidad de escribirlo aquí que no tenía ni remotamente pensado en lo cotidiano, pero que al cabo de estas líneas compartidas con quienes se asoman esporádica o asiduamente por este blog, establecen un vínculo de diversas sensaciones emocionales que terminan por confirmarme definitivamente que nuestro destino está escrito, que todos tenemos un por qué de existir o no existir y que lo mejor que podemos hacer mientras disfrutamos el regalo maravilloso de la vida, es recorrerlo con felicidad, armonía y goce, aunque muchas veces nos agobien ciertas circunstancias, ya sean económicas, amorosas, laborales, etc, porque en realidad es tan fugaz nuestro paso terrenal y tan valioso, que casi es una obligación que tenemos para con nosotros mismos.
Buena vida a todos los que hayan compartido esta historia, que es parte de mi historia.           

sábado, 25 de mayo de 2013

¡VIVA LA PATRIA!... ¡VIVA EL ÁRBOL!

Como introducción al espacio que hoy dedico aquí, comparto con ustedes una breve explicación de los sucesos producidos hace un poco más de 200 años.
Se conoce como Revolución de Mayo a la serie de acontecimientos revolucionarios ocurridos en el mes de mayo de 1810, en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, dependiente del Rey de España, y que tuvieron como consecuencia la deposición del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de gobierno.
Los eventos de la Revolución de Mayo se sucedieron entre el 18 de mayo, fecha oficial de la caída de la Junta Suprema Central, y el 25 de mayo, fecha de asunción de la Primera Junta.
La Revolución de Mayo inició el camino de surgimiento del Estado argentino sin proclamación de la independencia formal, ya que la Primera Junta no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España e Indias, pero aún gobernaba nominalmente en nombre del Rey de España, Fernando VII, quien había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar ocupado por el francés José Bonaparte.
La declaración de independencia de la Argentina tuvo lugar posteriormente durante el Congreso de Tucumán, el 9 de julio de 1816, pero ése es otro capítulo de la historia.
Recorriendo el mundo cibernético en mis ratos mañaneros, donde además de dedicarme a labores profesionales de intercambio de mails, mensajes y saludos varios, además de leer rápidamente un poco de información general, encontré un escrito de una tal Gabriela (así firmaba, sin apellido) que me gustó mucho por su pureza intelectual y franqueza expresiva.
 
ÁRBOL
Símbolo de estabilidad, grandeza y pureza de espíritu… maestro de paciencia, tolerancia y amor, tus raíces se aferran a la madre tierra, tu tronco permanece firme mientras tus hojas se permiten fluir con el viento, árbol de amor, sigue guiándome con tu ejemplo, iluminándome con el sol sin temerle a la oscuridad…
Árbol, me enseñas a amar y coexistir con el sol y la luna, con las flores y los insectos, con el viento suave y los truenos, con el día y con la noche; a saber que después de la tormenta viene la calma, y después de la noche, llega el día…
Me guías con tu sabiduría y ejemplo a la estabilidad sin miedo y con profunda alegría; sabes abrazar la vida dando vida, dejando que las aves hagan sus nidos en tu regazo, regalando sombra y frutos sin esperar nada a cambio, vistiéndote de hojas y quedando desnudo, siempre con las raíces bien plantadas, tu tronco firme y dejándote mecer por el viento, permaneciendo, sin juicio de lo que a tu alrededor sucede, fluyendo en su suave dar y recibir…
Yo quiero ser como un árbol…
Me gustó la forma simple y natural de escritura, me cautivó su esencia y también me atrajo la idea de querer ser un como árbol y no sé por qué razón del subconsciente, inmediatamente, lo relacioné con el día que estamos conmemorando en nuestro país.  
La patria es un árbol bajo cuya sombra protectora se cobijan sus hijos, quienes deben cuidarlo y mantenerlo vigoroso para que siga creciendo y amparando con mayor vitalidad. En estas épocas tan convulsionadas a nivel social y con tanta crispación reaccionaria de un lado y del otro, me resulta interesante, dejar esta humilde reflexión que si pensáramos bajo un manto de meditada introspección y cautela pasional, quizás, otro sería el cantar. Depende de todos, solo de todos nosotros. Cuidemos el árbol sin enfrentamientos extremos y desmedidos, porque en definitiva, al cuidarlo a él, nos cuidamos a nosotros mismos. ¡VIVA LA PATRIA!

viernes, 26 de abril de 2013

"FAVIO Y YO" EN BUENOS AIRES

El 5 de Mayo se cumplen seis meses ya de la partida física de mi entrañable Leonardo Favio. Medio año ha pasado de aquél triste 5 de noviembre, donde todos los que lo hemos querido, admirado, seguido, disfrutado y conocido junto con los que no han tenido la suerte de haberlo podido hacer de manera personal, pero han coincidido en sentimientos y sensaciones con respecto a su figura, perdimos parte de nosotros con su viaje a lo desconocido.
En lo personal, su figura me marcó fuertemente, ya que desde mis cinco años y sus treinta y uno, tuve una relación muy cercana y querida a partir de la amistad con mi padre. Esa fuerte unión que los conectaba, con el tiempo se fue trasladando a mí y tuve la suerte y el privilegio de formar parte de su núcleo íntimo, no solo de él sino de toda su familia, a la cual quiero tanto como a la mía. Carola, su musa inspiradora de tantos temas, compañera inseparable y madre de sus hijos Nico y Pupy, a quienes adoro también, es la mejor amiga de mi madre y un ser al cual quiero enormemente.
No voy a describir aquí la obra y representatividad que Favio tiene para nuestra cultura, porque es más que conocido el gran significado y la importancia de su filmografía y cancionero popular en nuestro país y en toda América hispana, pero sí quiero destacar que Leonardo, además de su talento natural, formidable creatividad e imponente personalidad ha sido un hombre que siempre priorizó su sensibilidad ante todo, y eso, creo yo, le valió principalmente el vigoroso lazo que mantuvo con la gente durante más de cuatro décadas.
Para mí, haberle regalado en vida el disco que hice con sus canciones y poder realizar el espectáculo basado en mis vivencias junto a él, con sus películas, sus canciones y su historia, es una inmensa satisfacción, porque estoy convencido que los reconocimientos deben hacerse en vida, y el mío lo pude llevar adelante en su existencia física como una demostración de noble admiración y genuino amor.
Siento orgullo de haber sido receptor de su cariño y mantener latente humildemente, junto a mi querido Nico, su natural heredero, su obra y su figura.
    
A mi entender, Favio es uno de los más grandes artistas que ha dado nuestro país, que como todo elegido, quedará por siempre en el corazón del público, no solo por su arte inigualable sino también por su permanente compromiso social;  y para los que pudimos tratarlo más cercana y afectivamente, permanecerá invariablemente en el sentimiento más tierno y emotivo de nuestras almas.
Seis meses han pasado ya desde su vuelo a la eternidad y justamente eso es lo que será, eterno, porque como él solía repetir, sus canciones “se encuentran en el inventario familiar de la gente”  y su cine, viajará en el tiempo hacia las nuevas generaciones como un emblema argentino que nadie podrá equiparar.
Por siempre Favio. Por siempre, Favio y Yo.

El viernes 24 de Mayo, los invito a compartir conmigo este repaso de mis vivencias con Leonardo, donde el amor es el nexo entre sus canciones, trayectoria y filmografía.
Showflix es un nuevo espacio que se abre para los artistas en la Ciudad de Buenos Aires y es un orgullo para mí ser el primero en estrenarlo. Estaremos allí con mis compañeros músicos, mi amigo Fabián Cartier (piano/teclados/dirección musical), 'Pilu' Camacho (guitarra), Marcelo Vignolo (batería) y Cacho Ferreyra (bajo) para revivir este espectáculo que me moviliza desde lo artístico y también desde lo personal. El show se grabará y luego se transmitirá por Flix TV a todo el mundo por www.flixtv.com.ar
La dirección es Giribone 1041 (a 5 cuadras de Álvarez Thomas y Federico Lacroze), las entradas se pueden adquirir anticipadamente en el lugar o haciendo sus reservas a través de mail a showflix@flixtv.com.ar
Los espero.

jueves, 4 de abril de 2013

"DE CADA DKDA" EN FLIX TV

El trabajo dignifica. Más cuando uno tiene la suerte de hacer lo que le gusta, y mucho más aún cuando ese quehacer se comparte con amigos queridos y personas que se encuentran en la misma senda profesional que uno, priorizando el sentimiento y la sensibilidad por sobre todo lo demás.
La propuesta de Flix TV para que vuelva a conducir un programa de televisión, me hace muy feliz; que ese ciclo se relacione con la música, mejor, y que podamos realizar en formato televisivo una idea que surgió hace algunos años para radio junto a mi entrañable amigo y socio Matías Mc Cluskey, con quien llevamos a cabo el proyecto en Radio Mitre y ahora en TV, mucho mejor aún; y que el nexo para concretar “De Cada DKDA” en tele sea mi amigo de la infancia Martín Guerrero, casi un hermano, unido al cordial, capaz y afectivo Alejandro Pardini, muchísimo más todavía.
Cada día que pasa, me convenzo más de que la vida nos propone infinitas aristas para que las exploremos, las reconozcamos y las vivenciemos en pos de poder determinar cuáles son las que elegimos atesorar, y sin duda alguna, aquellas que mejor nos corresponden son las que nos llegan al corazón de manera franca y directa.
Flix TV es un canal digital por Internet que cuenta con una tecnología de avanzada, siendo el primero en su rubro que aporta una estructura edilicia sólida y sustancial con estudios propios y posibilidades técnicas de transmisión inéditas en nuestro país. Es además, la única señal argentina de televisión por Internet que permite la emisión en vivo desde cualquier punto geográfico con calidad sobresaliente de comunicación satelital.
La programación del canal es variada y exclusiva, abarcando el deporte, la moda, el espectáculo, la información, la actualidad, y por supuesto, la música, rubro donde justamente me desenvolveré dentro de la heterogénea grilla. La idea singular es abarcar los distintos rubros musicales con segmentos para cada estilo y secciones establecidas para cada expresión y formato.
“De Cada DKDA” es una propuesta basada en lo más trascendente de lo ocurrido en las distintas épocas, abarcando los años ´50, ´60, ´70, ´80, ´90 y 2000 con su rica y entretenida historia artística. La idea original es realizar un programa donde prime el respeto, la alegría y la buena energía, rescatando los hechos y vivencias más resonantes y sobresalientes de las distintas generaciones. La columna vertebral del show es lo mejor del pasado, sin dejar de lado el presente y proyectando el futuro, reviviendo aquellos años gloriosos con toques de actualidad y alcance posterior. El contenido base del ciclo comprende la presentación de cantantes, bandas, actores, artistas en general que se han destacado a lo largo del tiempo y aún se encuentran vigentes en la memoria colectiva a través de sus obras.
Es mi intención como conductor y productor, implementar un esquema fresco, ágil y dinámico, donde espectadores y protagonistas la pasen bien, entretenidos y animados, dentro de un marco respetuoso y familiar.
Agradezco con todo mi afecto a los responsables de Flix TV por haber confiado en mí para la tarea encomendada y el deseo de que llevemos adelante entre todos este nuevo proyecto televisivo, que seguramente marcará nuestros caminos profesionales con fuerza y determinación.