MOTIVO

Espacio dedicado a toda clase de comentario libre y espontáneo, despojado de intereses de cualquier tipo (y mujer)

lunes, 19 de febrero de 2024

LA CULTURA, SÍ

Un artista que se compromete social e ideológicamente en forma pública, se expone a un montón de reacciones que pueden ser a favor o en contra. Siempre fue controvertido que alguien popular se manifestara políticamente, sobre todo en épocas muy oscuras donde el Proceso Militar amenazaba, amedrentaba, torturaba y hacía desaparecer personas desde el poder del Estado. Personalmente, me tocó muy de cerca la estigmatización y persecución a Leonardo Favio, a quien me unía un lazo casi familiar, viviendo momentos muy angustiantes y siniestros, que tengo en mi memoria muy latentes desde mi pre adolescencia hasta hoy, refugiándose en mi casa por meses hasta que mi padre lograra recuperar su pasaporte para que pueda salir del país a exiliarse en México, primero, y luego radicarse en Colombia por años. Hoy, que todo toma una dimensión cibernética potenciada por ejércitos de ‘trolls’ contratados para vapulear, agredir, provocar, maltratar, difamar y denostar gente, junto a algunos particulares que se suman motivados por su propio odio, se hace, también, muy complejo expresarse abiertamente y exponerse a esta nueva forma de hostigamiento por redes sociales. Vivimos un momento extremo en Argentina en diversos aspectos que, además del agobio económico, desorbitado y trágico, abarca otro montón de conflictos sociales que la política no está sabiendo resolver y que, lamentablemente, nos apabulla, intimida y acorrala como ciudadanos. Los artistas, también, somos parte de la gente y por suerte, la Democracia nos permite la libertad de expresión, a pesar de algunos que quisieran volver a la censura y la condena del pensamiento. Defender la cultura, no es defender “el curro” (como dicen aquellos que todo lo manipulan y deforman), es apoyar y proteger un componente que conforma la totalidad de las acciones, los pensamientos, las emociones y los conocimientos, que hacen a nuestra forma de ser y manera de proceder como sociedad. Valoro y respaldo las palabras de mi querido Guillermo Fernández, talentoso cantor argentino que lleva la bandera del tango por el mundo con gran capacidad y enorme calidad profesional.

domingo, 18 de febrero de 2024

TRISTÍSIMA REALIDAD

Más allá de todo lo que sale en los medios gráficos, radiales, televisivos y cibernéticos por hechos determinados que involucran la cotidianidad social argentina, opiniones, debates y palabras estériles de muchos que solo hablan y hablan, actitudes y relatos discriminatorios hacia figuras públicas, puestas en escena de ciertas circunstancias protagonizadas por actores políticos de supuesto calibre preponderante, que rozan lo absurdo y ridículo, más otras muchas conductas objetables de algunos funcionarios actuales, que de pertenecer a la oposición, serían motivo de escándalo nacional, estamos inmersos en una angustiante realidad social y económica que nos está sofocando como pocas veces antes habíamos experimentado. No sé si el pueblo está adormecido, si un gran sector social tiene la sensibilidad entumecida o si existe una anestesia diseminada por el aire (que desconocemos masivamente) para que la gente tolere cualquier ultraje comunitario sin siquiera un atisbo de reacción. No hay que ser muy iluminado para darse cuenta que esta situación opresiva en muchos aspectos, va a generar graves consecuencias en la salud orgánica, anímica y espiritual de millones de personas, no solo por el grave deterioro económico general, sino, también, por el daño moral a la dignidad y autoestima personal. Describir solo lo que nos pasa, no alcanza; no saber qué nos deparará el destino, provoca incertidumbre y desconsuelo mientras los mismos sectores privilegiados de siempre, se benefician cada vez más a costa del sufrimiento y el padecimiento del pueblo. La tolerancia es un valor preponderante que deberíamos sustentar, pero tampoco se puede abdicar ante el atropello de los derechos indispensables que todos merecemos como ciudadanos de nuestra Nación. Mientras tanto, muchos siguen disfrutando las utilidades del sistema organizado para que la famosa y renombrada “Casta” siga prevaleciendo por sobre todo, todos y todas. Tristísima realidad que no solo preocupa y abruma, también fastidia y apesta.

sábado, 3 de febrero de 2024

... PERO DE VERDAD

Mi característica personal, siempre es ir para adelante con fe, optimismo y positividad, aunque, muchas veces, las cosas no se encaminen como uno espera, pero, en este momento, siento agobio y desconsuelo por la realidad que nos toca atravesar como país. A lo largo de la historia argentina, ha habido épocas de euforia, alegría, prosperidad y bienestar, también existieron situaciones extremas, angustiantes, trágicas y complejas, pero actualmente, percibo un clima de incertidumbre, desesperanza y pesimismo, que genera preocupación, intranquilidad y tristeza. Sería mucho más venturoso publicar otro tipo de comentario, quizás, algo más trivial, alegre o superficial, pero estos espacios son, también, entre otras cosas, para expresar lo que uno percibe, encuentra y palpa en lo cotidiano. Es una época muy complicada, económica y socialmente hablando y, lamentablemente, bastante devaluada en diversos aspectos, entre los cuales se encuentran la nobleza, la decencia y la dignidad, características que muchos políticos carecen. El pueblo es el que tiene el termostato y el que determina qué está bien y qué está mal. Cada uno sabrá… pero la realidad es una sola para todos y en ese conglomerado de disímiles circunstancias sociales, se va acercando una coyuntura donde muchos millones de personas nos encontraremos en la misma situación límite y ahí es donde nace otra película… Muchos se hacen los boludos, no opinan para no involucrarse, otros, intentan evadir el tema y pasar de largo, desapercibidos, otros más, eligen apoyar a los traidores a la Patria y otros nos expresamos con las convicciones firmes y los valores en puja. Tengo la edad suficiente para afrontar mis pensamientos públicamente, aunque vivamos una era cibernética que manipula información, estigmatiza personas e influye, de forma planificada, en las mentes de un gran porcentaje de personas que, basados en sus características y creencias personales, se dejan llevar por el odio y la confrontación que les inculcan día tras día. A mí me agotó el odio, me saturó la confrontación, me colmó la hipocresía de muchos que votan haciéndose los democráticos y, en el fondo, desean otra cosa. Cada uno, interiormente, sabe cuál es su sentimiento y está en cada uno, también, hacerse cargo de su decisión. La mía, desde el lugar de ciudadano respetuoso de los distintos pareceres y modesto artista que soy, es bregar por una sociedad libre de verdad, solidaria, federal, económicamente independiente, políticamente soberana y socialmente justa. Anhelo un país donde todos podamos vivir como merecemos, con decencia, trabajo, seguridad y honorabilidad. Basta de corruptos. Basta de mentirosos. Basta de delincuentes de guante blanco y demás colores. Todos sabemos quiénes son y es tarea del Pueblo, una vez más, exponerlos, limitarlos y reprobarlos. Pero de verdad.

jueves, 21 de diciembre de 2023

jueves, 14 de diciembre de 2023

NEGACIÓN... NECEDAD

La negación es un mecanismo usado por el ser humano, históricamente. Existen infinidad de casos a lo largo del tiempo que podríamos mencionar, pero la necedad que descubro en la actualidad con ciertas personas cercadas por el empecinamiento, pocas veces la he visto. La negación se usa para no admitir la existencia de algo, no aceptar una acción o no consentir la realidad. La realidad social y económica argentina es amarga y alarmante, pero mucha gente, a mi entender, inexplicablemente, desvirtúa las circunstancias y elude los roles de ciertos protagonistas políticos y las consecuencias que estos mismos personajes han provocado, varias veces en nuestro país, con la misma receta devastadora para el gran porcentaje de la ciudadanía y enriquecedora para un sector minoritario y déspota, que incrementa sus beneficios más y más. Es increíble, asombroso e inverosímil ver, escuchar y leer las afirmaciones de determinados individuos, ignorando y/o justificando el daño que van a ocasionar en la población con las medidas tomadas y, por el solo hecho de haberlos votado, desconocen el perjuicio y el deterioro que van a provocar. Hay quienes se resisten a la realidad, sabiendo que no pueden modificarla y de ahí, nace la negación como un mecanismo de defensa que busca respaldar la no existencia de lo que sucede. Independientemente de los deseos y metas de cada uno, los que tratan de manipular o negar la realidad y desligar a sus responsables (que son los generadores de tan dramática situación), lo que hacen, es prolongar el momento en que ésta se estrelle contra sus propias caras. La negación es un síndrome del ser humano y desde siempre, ha sido perseguido por sus debilidades, pero, lamentablemente, esta característica tiene como únicas virtudes, la ingratitud, la animosidad y la ignorancia.

sábado, 9 de diciembre de 2023

GRACIAS POR EL PASADO Y EL PRESENTE

Hace un tiempo, leí una frase que refleja lo que pienso sobre la juventud; “Ser joven, más que una edad, es un estado del corazón”. Los años son indefectiblemente irreversibles y el paso del tiempo acarrea ciertas características inevitables que el cuerpo no puede ocultar, pero si el espíritu se mantiene pujante, alegre y activo, todo lo físico se amortigua con armonía y gratificación. La juventud es hermosa, pujante, esperanzadora, avasallante, desprejuiciada, algo inconsciente, aventurera, intrigante, inquieta y bella, muy bella. Cualquier persona joven reúne encantos que en otra etapa de la vida no se poseen. Cuando somos jóvenes, los sueños se pueden transformar en realidades, las ilusiones son capaces de materializarse, las ansias logran objetivos, el solo deseo alcanza para avanzar en lo que nos propongamos y la esperanza es el motor que nos moviliza. Me gustó mucho ser joven, lo disfruté, lo aproveché, lo gocé, me divertí, me alegré, me arriesgué y todo eso lo traté de mantener en el tiempo, a medida que fui creciendo. Hoy continúo atesorando esa esencia que sustenté de pibe y trato de no darle entidad a los prejuicios que suponen ser “grande”. En la actualidad, no soy un ‘tiro al aire’, ni un ‘petardo’, como pude haberlo sido en algunos pasajes remotos del camino recorrido, pero tampoco me dejo atrapar por los parámetros implícitamente determinados que la edad suele estipular a medida que crecemos. La juventud nos aleja de las tristezas, los rencores, las dudas, los miedos y nos brinda fortaleza, esperanza, energía, ánimo, potencia, vitalidad, y eso es lo que intento conservar. Amo a la juventud, a los jóvenes, a sus rebeldías, idealizaciones, fantasías, teorías, hipótesis, conjeturas, concreciones… y entiendo, también, sus errores y desaciertos, por eso, afronto la madurez con las mismas características, sin dejar de saber que hay momentos y momentos en la vida donde se pueden llevar a cabo ciertas cosas que corresponden a la época y otras que no serían muy adecuadas y rozarían la desubicación o el patetismo, de hacerlas a destiempo. Me adapto, me asumo y me agrado como soy hoy, interna y externamente, sin nostalgia por el que fui, con gratitud por lo que transité y con ilusión y vigor por lo que habré de vivir. Agradezco al destino, el camino que me trazó; a mis padres, la enseñanza y la felicidad que me concedieron, a mi familia por su amor y contención permanente, a mis amigos, por entregarme la ‘hermandad elegida’ y a la gente que, para mí no solo es “gente”, ni “publico”, ni “espectadores/as”, ni “admiradores/as”, son personas queridas que me han acompañado, y lo siguen haciendo, a través del tiempo, en muchas partes de Latinoamérica. Los habitantes de muchos países me hicieron muy feliz en mi recorrido artístico y en la actualidad, me continúan brindando su cariño, su afecto y su amor gracias a mis canciones. Mi gratitud sincera y sentida a todas, a todos, por las constantes demostraciones de aprecio, simpatía e interés a lo largo de este extenso tiempo compartido. Valoro enormemente su cariño manifiesto, su amor explícito, que se mantiene latente desde hace casi cuatro décadas. Gracias por aquel pasado y este presente.


martes, 21 de noviembre de 2023

SIN PERDER LA FE Y LA CONFIANZA

Para resolver los problemas que acechan al mundo actual, que se basan en las desigualdades, los fundamentalismos, la pobreza, la supremacía del poder económico y otras cuestiones que nos hacen vivir una realidad compleja e incierta, habría que encontrar un grupo de líderes que tuvieran como características principales temperamentos, actitudes, disposiciones, temples, caracteres y decisiones conciliadoras que, de una vez por todas y realmente, tienda puentes entre las posiciones encontradas, desde la fe, el convencimiento seguro y la aplicación de la razón junto al sentido común y la lógica, para empezar a modificar el caos que nosotros mismos hemos creado a lo largo de tantas décadas a esta parte. Dadas las actuales circunstancias, mi pensamiento es una quimera, o, por lo menos, pareciera serlo, pero en algún momento determinado, vamos a tener que buscar, encontrar y votar a personas que quieran hacer el bien, de manera sincera y rotunda, que tengan intenciones verdaderas de cambiar la tristísima existencia que transitamos. Es evidente que la política es el medio inefable para poder lograrlo, también es cierto que la Democracia es la única opción viable para poder hacerlo en libertad y con pluralismo, y que, a pesar de la existencia de mucha gente empeñada en apoyar y aplicar ideas compulsivas, cooptadas por la confrontación y el odio, somos muchísimos, también, los que queremos el bien común, que abarque a la mayor cantidad de personas y mejore la vida de los que están inmersos en un supuesto callejón sin salida. Mientras escribo mi ilusión de lograr una conciliación racional, convencido de lo que digo, en contrapartida, interiormente, también intuyo que es muy difícil llevarlo a cabo porque, insisto, hay un segmento de la ciudadanía a la cual no le interesa conciliar, ni limar asperezas ancestrales que contienen mucho de resentimiento, desprecio y antipatía extrema. Es, mayormente, el sector clasista de la población y otra fracción media, que aspira a ser lo que nunca será. A pesar de todo, deseo, fervientemente y con total sinceridad, que en un futuro se pueda revertir esta triste y cruel realidad que nos toca transitar. Nunca hay que perder la fe y la confianza en los ideales propios.

sábado, 18 de noviembre de 2023

PROPIO VERDUGO

Votar al propio verdugo es inexplicable, indescifrable e incomprensible, únicamente se le encuentra una posible interpretación por el lado del desprecio hacia el que no piensa como ellos. No entiendo cómo la grieta en Argentina no es más profunda aún, porque un enorme segmento de ciudadanos, acompañados por un séquito de periodistas mercenarios que la alimentan desde hace años, solo en beneficio propio, provoca que un sector de gente, los reverencie, exculpe, justifique y vote. Creo que la grieta no se agrieta más porque los que no compartimos esos pensamientos cargados de rencor, intentamos amortizar esa antipatía, repulsión y menosprecio que emanan, con bastante temple, serenidad y moderación; de lo contrario, sería casi imposible cohabitar. No se alcanza a asimilar con sensatez tanta malevolencia y ensañamiento contra los que no comparten sus ideas y supuestos métodos “autócratas”. No comprendo al odio, nunca lo he transitado, no es un sentimiento que haya experimentado, ni siquiera una vez. Me puede caer mal una persona, no tener afinidad, no percibir buena vibra, no querer vincularme por percepción, intuición o corazonada, pero nunca he odiado a nadie; quizás por eso no los entiendo cuando se muestran con tanta furia y aborrecimiento. Sería mucho más productivo para el país que se dedicaran a tratar de aportar, en vez de compulsar y se decidieran a buscar formas y métodos para lograr apaciguar y progresar, en lugar de agitar y empeorar. A esta altura de las circunstancias, no sé si se logrará o querrán hacerlo realmente, (por lo que demuestran, lo dudo mucho), pero, a pesar de todo, insisto, no pierdo las esperanzas de vivir en un país donde todas y todos intentemos mejorar por y para el bien común. Para lograrlo, deberían cambiar varias cosas… entre ellas, el sistema corrupto que nos tiene atrapados hace décadas y los que participan de él, generándolo y ejecutándolo. Los llamados ‘verdugos’ son los que llevan la ventaja de saber que ciertos seres humanos tropiezan varias veces, no solo con la misma piedra, sino también con sus mismos azotadores. Confío en que esta vez, la gran mayoría de los argentinos y argentinas, vote pensando en favor de la Democracia y no en su antipatía hacia el contrincante. Por el bien de todos en general, por el bien de Argentina.

viernes, 17 de noviembre de 2023

"NOSOTROS" Y "ELLOS"... "ELLOS" Y "NOSOTROS"

Considero, reflexiono, encauso, expreso, transmito y concluyo… Así es, más o menos, el mecanismo que se atraviesa cuando uno comparte un pensamiento, una idea o un sentimiento de manera pública en estos espacios cibernéticos que, en cierta forma, hoy, nos regulan el día a día. La deducción y, también, la conclusión es que no siempre se recibe lo que se espera y muchas veces, una teoría que incluye solidaridad, inclusión, buenos sentimientos, sana intención y prósperos deseos para todos y todas, no obtiene la respuesta deseada o, por lo menos, esperada. Evidentemente, en muchas partes del mundo, no solo en Argentina, existe un gran porcentaje de personas que eligen emparentarse con el rencor, la agresión, el descrédito, la aversión, el desprecio y la repulsión ante el que no piensa como ellos. Si todos nos pusiéramos en ese plan, terminaríamos muy mal, porque no hay nada peor que enfrentarse al otro sin escuchar sus planteos y proposiciones. Indudablemente, a ese grupo al que hago referencia, no le importa otra cosa que ofender, denostar y desestimar, así que ni vale la pena intentar un acercamiento. No sé si será cierto, pero existe una creencia popular que determina al que actúa de una forma, la vida le devuelve de la misma manera. Haciendo hincapié en esa idea, se podría pensar, entonces, que la mala energía que generan en los otros, en algún momento, les volverá y si eso sucede, ojalá se den cuenta que la vida pasa por el discernimiento, la armonía, el entendimiento y la razón. Pero, a esta altura de los acontecimientos y por las actitudes demostradas por parte de ese segmento que va a votar personas que, incluso, avalan la dictadura, el terrorismo de Estado, los torturadores, apropiadores de bebes, violadores y asesinos que tiraban seres humanos vivos desde los aviones, creo que es muy ingenuo pensar en eso; Dolorosamente, sus votos van a ser cómplices de ese horror que vivimos hace más de cuarenta años atrás y hoy, inexplicablemente, vuelven a reivindicar. No alcanzo a entenderlo y menos a aceptarlo. Lo lamento por ellos y también por nosotros, porque ‘ellos’ y ‘nosotros’ o ‘nosotros’ y ‘ellos’, sin distinción de clases, géneros, ni posicionamientos, en definitiva, conformamos el país... nuestro hermoso país.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

LA DEMOCRACIA NO SE PUEDE, NI DEBE, PONER EN RIESGO

A pesar de los desaciertos, las fallas, las culpas, los tropiezos, los errores, la inflación generada por acuerdos inviables heredados, las equivocaciones en las negociaciones con el FMI, la especulación comercial de los que siempre sacan partido y un cúmulo más de complicaciones, existe un desarrollo de país, un esquema estructural con criterio democrático. La diferencia con los que están enfrente reside en que, a pesar de todas las contradicciones expuestas, el denominador común sigue siendo tratar de ayudar a la gente en pos de una vida más justa, equitativa, solidaria y más libre, aunque, por momentos, se confunda la bronca y la impotencia que produce la realidad económica y social. Votar a sujetos que proponen violencia, ensañamiento, atropello y despotismo no es el camino y mucho menos, la solución. Los que elijan un modelo totalmente delirante, violento, e incongruente con el sistema, serán coautores de un escenario, factiblemente caótico, que, vaya a saber uno, en que desembocará socialmente. ¿Realmente piensan que pueden mejorar el país haciendo explotar las instituciones, pasando la motosierra a quien no piensa como ellos, reivindicando asesinos de la dictadura, instalando antinomias miserables hablando y actuando en favor de genocidas, anulando la educación pública, cobrando el estudio en las universidades que hoy son gratuitas, dejando a merced de cada uno la compra de armas, la venta de órganos, liberando los precios para que estalle todo? ¿Sinceramente, van a votar todo eso por convicción, en su propia contra, en desmedro de sus hijos? Quizás, con esta publicación, tendré rechazos, desaires, menosprecios y repulsas por el solo hecho de ejercer mi libre pensamiento, pero la única forma que entiendo una convivencia civilizada, es expresando las ideas con respeto y democráticamente. Trataré de seguir por el camino del optimismo, la fe y la confianza en aquellos que pretenden un futuro más próspero, equitativo, justo, solidario y más democrático, más allá de las discordancias. Si hay algo que hay que tener en claro es que la Democracia no se puede, ni debe, poner en riesgo bajo ningún concepto, aunque muchos quieran fomentar y materializar lo contrario.